
Todos mis días disfrazan una ambición.
Un objetivo que no es más que seducir. Enamorar hasta al más frígido.
Combinación sublime de sangre tierna con la fusión del aderezo pasional.
No hay nada más satisfactorio que salir de paseo. Prender el mp3, y caer en la promiscuidad del supermassive black hole.
Mi mente se estremece con la idea de pensar que una nueva victima caerá.
Que su aliento se cortará, y que su cuerpo comenzará a encenderse.
Me detengo en una esquina.
Pienso el momento. Esa combinación de morbosidad y de deseo, de polvos y de lujuria.
No lo soporto más. Mi anatomía se endurece, y la calentura me pide una nueva presa sexual.
Bajo mi mano suavemente, como hilos de seda cayendo, hacia mi pantalón.
Puedo sentir mi erección y comienzo a manosearla. Como un hielo se desintegra frente al calor, así se siente mi cuerpo.
Veo al policía parado y mi mente aloja los deseos más morbosos.
Lo imagino con su cuerpo musculoso, con muecas y gestos de calentura, sujetando mi cabeza mientras le pego una mamada.
El exhibicionismo crea el ideal perfecto para el nacimiento del acto sexual.
Mi calor es su calor. Mi excitación es la suya. Y mis ganas de comérmelo en aquella pared no pueden contenerse más.
No lo dudo.
Lo volteo de espaldas hacia mí. Abro su colita dilatada, y comienzo a pegarle lengüetazas hasta humecederlo más y más.
Su profunda dilatación es sublime y, mi verga comienza a penetrarlo en un hardcore que jamás olvidaré.
Fricciones que alientan al deseo y, a generar en él, los gestos del putito escondido.
Es la sensación de sentir mi pija comiéndose ese culo calentito, la que me encienden hasta morir de lujuria.
No lo aguanto. La siento correr calentita en su boca tras gestos de morbosidad.
Sujeto su cabeza. Abro su boca y le inserto mi pija mojada.
Comienzo a acabar y el policía se traga hasta la última gota. Tomo su verga, y entre peteadas, comienzo a beberme su semen, generando así, el placer mutuo.
Subo mis pantalones. Enciendo mi mp3 nuevamente, y al ritmo de la canción emprendo viaje hacia mi búsqueda de nuevas victimas.
Un objetivo que no es más que seducir. Enamorar hasta al más frígido.
Combinación sublime de sangre tierna con la fusión del aderezo pasional.
No hay nada más satisfactorio que salir de paseo. Prender el mp3, y caer en la promiscuidad del supermassive black hole.
Mi mente se estremece con la idea de pensar que una nueva victima caerá.
Que su aliento se cortará, y que su cuerpo comenzará a encenderse.
Me detengo en una esquina.
Pienso el momento. Esa combinación de morbosidad y de deseo, de polvos y de lujuria.
No lo soporto más. Mi anatomía se endurece, y la calentura me pide una nueva presa sexual.
Bajo mi mano suavemente, como hilos de seda cayendo, hacia mi pantalón.
Puedo sentir mi erección y comienzo a manosearla. Como un hielo se desintegra frente al calor, así se siente mi cuerpo.
Veo al policía parado y mi mente aloja los deseos más morbosos.
Lo imagino con su cuerpo musculoso, con muecas y gestos de calentura, sujetando mi cabeza mientras le pego una mamada.
El exhibicionismo crea el ideal perfecto para el nacimiento del acto sexual.
Mi calor es su calor. Mi excitación es la suya. Y mis ganas de comérmelo en aquella pared no pueden contenerse más.
No lo dudo.
Lo volteo de espaldas hacia mí. Abro su colita dilatada, y comienzo a pegarle lengüetazas hasta humecederlo más y más.
Su profunda dilatación es sublime y, mi verga comienza a penetrarlo en un hardcore que jamás olvidaré.
Fricciones que alientan al deseo y, a generar en él, los gestos del putito escondido.
Es la sensación de sentir mi pija comiéndose ese culo calentito, la que me encienden hasta morir de lujuria.
No lo aguanto. La siento correr calentita en su boca tras gestos de morbosidad.
Sujeto su cabeza. Abro su boca y le inserto mi pija mojada.
Comienzo a acabar y el policía se traga hasta la última gota. Tomo su verga, y entre peteadas, comienzo a beberme su semen, generando así, el placer mutuo.
Subo mis pantalones. Enciendo mi mp3 nuevamente, y al ritmo de la canción emprendo viaje hacia mi búsqueda de nuevas victimas.




5 comentarios:
En busca de victimas no... en busqueda de vida zorra e intensa, mas bien sería. Me gusta el punto despreocupado y capullo que le das al personaje. Al fin y al cabo.. de alguna manera debe compensar todo..
UN abrazo¡¡ que hace tiempo que no me pasabaa :)
Intensa entrada, me da la sensación que es la búsqueda del placer sin pedir ni esperar nada más.
Un abrazo.
Estoy totalmente de acuerdo... XD
interesante entrada
interesante escritoo
Una especie vampírica extraña, movida por deseo sexual...no por la sangre...
un saludo amigo.
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