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Mis noches pasionales...


Voy a escribir sobre esa sensación impetuosa y contemporánea.
Sostengo que se presenta como grandes dosis efímeras de intensidad.
Es sin dudas, un experimento universal. Recurrir a la historia me sirve de chivo expiatorio.
Puedo empezar por Cristo, avanzar hacia Juana de Arco, observar a Coco Channel y atemorizarme con Videla, entre otros tanto pasionales.
Todos han sido víctimas de la pasión. Y lo afirmo porque Cristo lo fue en su lucha por la religión así como Juana en sus campañas.
Channel en su estilismo vertió pasión, la misma que Videla en su morbosidad por hacer de cada ¨imperfecto¨, un desaparecido.

La pasión construye la lujuria.
Se enamora y le hace el amor a la picardía. La abandona y la cornudea con el pecado.
Pienso que es la afición que despierta en mí al lobo escondido.
Ese salvajismo que genera las ganas de romper reglas y degenerarme en el cuerpo masculino. La misma que hace jugármela de lleno en esas anatomías y salir perdiendo con el corazón a trizas.
La describo como el retrato de la morbosidad, la perversidad y la vehemencia.
Es volátil, invisible pero jamás desapercibida.
Es un dolor con boleteros de agudeza y que, lleva al asesinato de la paciencia.
La pasión educa a la luna y me coloca en el celo interminable.

Al cerrar los ojos, ella se viste de sueño e irrumpe en el sueño.
Endurece mi cuerpo, enciende el deseo y cosquillea la inocencia.
Yo sé que estoy pecando pero quien nunca ha sido pasional, ¡qué tire la primera piedra!, porque ¿quién puede resistirse a ella?

Supermassive Black Hole.


Todos mis días disfrazan una ambición.
Un objetivo que no es más que seducir. Enamorar hasta al más frígido.
Combinación sublime de sangre tierna con la fusión del aderezo pasional.
No hay nada más satisfactorio que salir de paseo. Prender el mp3, y caer en la promiscuidad del supermassive black hole.
Mi mente se estremece con la idea de pensar que una nueva victima caerá.
Que su aliento se cortará, y que su cuerpo comenzará a encenderse.
Me detengo en una esquina.
Pienso el momento. Esa combinación de morbosidad y de deseo, de polvos y de lujuria.
No lo soporto más. Mi anatomía se endurece, y la calentura me pide una nueva presa sexual.
Bajo mi mano suavemente, como hilos de seda cayendo, hacia mi pantalón.
Puedo sentir mi erección y comienzo a manosearla. Como un hielo se desintegra frente al calor, así se siente mi cuerpo.
Veo al policía parado y mi mente aloja los deseos más morbosos.
Lo imagino con su cuerpo musculoso, con muecas y gestos de calentura, sujetando mi cabeza mientras le pego una mamada.
El exhibicionismo crea el ideal perfecto para el nacimiento del acto sexual.
Mi calor es su calor. Mi excitación es la suya. Y mis ganas de comérmelo en aquella pared no pueden contenerse más.
No lo dudo.
Lo volteo de espaldas hacia mí. Abro su colita dilatada, y comienzo a pegarle lengüetazas hasta humecederlo más y más.
Su profunda dilatación es sublime y, mi verga comienza a penetrarlo en un hardcore que jamás olvidaré.
Fricciones que alientan al deseo y, a generar en él, los gestos del putito escondido.
Es la sensación de sentir mi pija comiéndose ese culo calentito, la que me encienden hasta morir de lujuria.
No lo aguanto. La siento correr calentita en su boca tras gestos de morbosidad.
Sujeto su cabeza. Abro su boca y le inserto mi pija mojada.
Comienzo a acabar y el policía se traga hasta la última gota. Tomo su verga, y entre peteadas, comienzo a beberme su semen, generando así, el placer mutuo.
Subo mis pantalones. Enciendo mi mp3 nuevamente, y al ritmo de la canción emprendo viaje hacia mi búsqueda de nuevas victimas.








Manifiestos de la paja!


El SEXO es un placer pero solo AMAR es el verdadero placer.

Los escritos del recuerdo.


Escribo en despecho, en lo poco que queda.
En la explosión del agotamiento, cuyos anaqueles están a punto de desplomarse por la paciencia de la moscas.
Aunque no tenga mas durezas que pulir, lo aderezo con el rigor ocioso de ser víctima o culpable.
Comenzar por el aire de aquella tarde no es común. Imaginarlo tampoco. Es algo así, como enfrentarse con un depredador siendo rapiña, en la hostilidad del desierto.
Cierro los ojos.
Sé que puedes oír mi respiración entrecortarse. Disminuye, suave, muy suave.
Sé que puedes percibirlo, y aún mejor, si eres buen observador, de mi fragilidad.
Ya no soy el mismo, mi vida ha quedado tildada.

Miro el cielo. Lejos de ser tarde, ya es el abismo.
Y me veo caer, como la gota que moja mi frente.
Mi respiración se entrecorta aun más.
Empiezo a morir.
El mareo se apodera de mis pensamientos. Mi cuerpo se desploma en la inmovilidad.
Los labios, secos, inmortalizan el aliento. La sangre, fría y emocional, se detiene.
Aun más. Se detiene.
Hago un esfuerzo.
Abro los ojos. No me siento yo, no es mi lugar.
Al costado, la frialdad del suero. Al otro, la mirada de la inquisición.
Como sobrevivir, si mi identidad fue usurpada. Y en los atajos, sangra por doquier.
La asepsia difícilmente hace efecto.

Amnesia. Me inundo de ella, y de recuerdos.
Asfixiantes imágenes, a la orden del día, como campo de concentración judío.
El exterminio. Mi exterminio.
No, por favor, no digas nada. No me lastimes.
Ya sentí el dolor, aquella vez.
Donde mi cuerpo adolecía tras el llanto y la desesperación, como aquel sujeto me desgarraba el alma.
No, no digas nada. No puedes imaginarlo. Yo solo sé de ese sentimiento aterrador.
Es tanta la nostalgia, que apenas mi risa suena creíble. Pero es tan verdadera mi desdicha que no necesita fingirse.
La gota de la tristeza apenas moja las hebras de mis ropas. Mis tintas solo dibujan en mis remeras estampas oscuras, o propias de mi mejor postor, el diablo.

Cierro los ojos.
Alojo en mi mente, el deseo.
Necesito paz, necesito luz y necesito aliviar esta mochila de dudas.
Escucho los sonidos del silencio.
La noche muere, y el amanecer se ubica en alza.
Es ahí, donde mi respiración comienza a palpitar. Sé que puedes sentirla.
Sobredosis de esperanza.
Ato mis cordones. Me levanto y emprendo camino.
Un gran camino, que no es más que vivir.
Porque en sí, la vida es eso. Golpearse y salir cargado de fortaleza.

Los caminos del recuerdo.



Finalmente llego el día.
Escribir sobre ello, tiene sabor a café. Amargura por un lado, espesa por el siguiente, y luego, termina en la oscuridad de ese marrón ébano.
Y mis días en esta ciudad, en este lugar, no fueron más que eso. Amargura de una utopía jamás resuelta, la espesa trayectoria de aguantar y del desborde, de mis cagadas, de la de los otros. Y un pasado oscuro, que por momentos, me persigue.
Veo mi cuarto. Esta todo vació. Me asegure de no dejar ningún rastro de mí. Borre todas mis fotos, o aquellas en las que aparezco, como así también, los restos de ropa antigua, cuadros, etc.
Es un viaje, que durara mucho meses sin pisar tierra familiar. Necesito hacerme del viento, de la calma.
Y si bien, siempre me sentí vulnerable. Este momento me encuentra fuerte, con ganas de abrir el cierre y liberarme a mí mismo. De dejar atrás aquel personaje sobreactuado.
Mis valijas huelen a nostalgia y a esperanza. Mi rostro también lo refleja, pero ambos conocen que mi mente y mi alma necesitan respirar paz, una prologando e intensa paz.
Estos caminos del recuerdo, como los llamo en este estadio, son la base de que este año me encuentre más maduro, más fortalecido, y más entusiasta en cuanto a emprender mí futuro.
Es por ello, que decidí no llevar conmigo ningún retrato de mi familia, porque justamente de ellos, necesito liberarme al menos, unos varios meses.
Fueron muchos desbordes y es hora de llenarme de alegrías.

You don`t see me.


Imagino nuestro momento,
perfecta radiografia de nuestras ilusiones.
Tus manos, esculturas del deseo
del perfecto cause del erice.


Tus besos, y la intensidad.
Donde se hacen hebras de miel,
que pegajosamente, se vuelven,
eléctrica adicción.


La exploración del momento.
La campaña de nuestros cuerpos,
y en pequeñas insinuaciones,
la mágica pasión del amor.


Un momento, solo uno.
Donde tu cuerpo y el mío,
se ensucien de amor.
Y acabar en las sabanas,
donde el amor es mi
veneración absoluta.


El placer de tocarse uno mismo.


Una calurosa tarde de enero, quise regalarme una noche de amor loco conmigo mismo.
Me acordé de este tema, tan sensual y exquisito.
Traspasé la puerta, y me pare frente al espejo. Entre mi clon vidriado y yo, solo existía un límite, convertirnos insaciables.
Cerré los ojos, y comencé…
Fricciones profundas y precisas se devenían en gemidos de lujuria impagable.
Movimientos calientes, gestos de exorcismos y la magia de la masturbación.
Alojaba en ese espejo, las mejores cualidades de un amante. Besos, mordiscos, manoseos y lamidas.
Mientras mi cuerpo se empapaba de sudor y picardía, yo deseaba más.
Veía mi erección motivada, apenas humedecida. Y veía en mí, las ganas de volverme una cajuela de sonidos góticos, capaz de revivir una trama perversamente oscura.
Lo empecé a hacer más rápido, hasta ver ese pequeño líquido semental, tan transparente, tan elástico, tan perfumado.
Imaginaba un clon mutuo, penetrándome como el mejor semental, y en la confidencia del propio incesto.
Y me entregué al delirio, vendiéndome a los mejores cuerpos de mis comienzos homosexuales. Los dejaba humeder, morder, tocar, lamer, incluso hasta penetrarme con sus puños tan duros.
Tengo el infierno ganado, pero aun así, quise vivir el último delirio, empapado de lujuria. Y justo ahí, cuando creía llegar al infierno, mi verga estalla de calentura, con dos potentes chorros de semental potencia blancuzca. Y sonrío al espejo, viéndome todo salpicado de lujuria.
Imposible no entregarse a la satisfacción, puesto que, he descubierto que tener sexo con uno mismo es simplemente, dejarse entrar en la mas sana morbosidad. Y que mejor que ser un guarro cuando de sexo se trata.

Me la pones tan caliente, nene!




Nene, siento el grado en mí.
Ven y comienza a manosearme sucia y precisamente,
porque tengo el fuego en mi cuerpo,
y voy a incendiarte por dentro.
Estoy mas caliente que el sol, y de ti,
voy a hacer una profunda dilatación,
y porque tarde o temprano,
te haré acabar con mi fuego...




Sudor de picardìa


Mi cabeza comienza a estallar. No lo puedo evitar.
Siento el sudor correr sobre mí, y caer sobre mi pecho.
Inevitable el toqueteo de mi cuerpo, y no alojar más, que
el pensamiento de volverme un vampiro sediento de virilidad.
Cierro mi mente y traslado a ella tu cuerpo, desnudo, erecto.
Un cuerpo que me toma, me abre y me penetra.
Mis gemidos interminables, mis mejores miradas bañadas de picardía y mi voz repitiéndote, oh, papi, dame duro!
Sujetarte y saborear tus labios, meter mi lengua hasta lo más profundo de tu garganta.
Y hacerte mi esclavo, un esclavo dispuesto a soportar mi extrema sensualidad.
Imagino mis mas sucios deseos, perversos y malditos.
Y comienzo a moverme mirándote tras mi espalda, sintiendo como tu pene va calentado mi profunda calentura.
Quiero sentirla cabalgar dentro de mí, y sentirla que crezca en velocidad y en brutalidad.
Apoderarte de mí, como machos que somos, y desafiarnos en mirada y sexo.
Hacerte desear más sobre mí, al punto de volverte dependiente de mí, y de mis actuaciones sexuales.
Oh, si papi, dame duro, en mi mejor tono de erotismo. No quiero otra cosa más que verte acabar, mientras tú te masturbas, viéndome.

Oscuridad Profunda de Enero


Caminaba por las calles de una noche poco segura.
De repente, sentí pisadas dominantes en el suelo, pero eso no me hizo perder la compostura. En la sombra, oscura y misteriosa, se acercaba una figura robusta, que venia en paso seguro y firme. Cada vez, se acercaba más y me miraba con cierta perversión. Entendí que yo era su blanco, y sonreí.
De la nada, me toma del brazo, y a los tirones, me arrastra hasta la esquina de una noche oscura y de bruma. Me miraba y emitía gestos de lujuria inacabable.
Me sienta en sus piernas, y comienza a besarme sin parar, con cierta agresividad.
El deseo se apoderaba de mí, era una seguidilla de espasmos que no podían parar, y que ciertamente, me gustaban. Producían en mi cierta excitación.
Se levanta, y empieza a abrir su pantalón, dejando entrever sus zonas.
Toma mi mano y empieza a acariciarla, como con cierto orgullo portador.
Me desnuda, y lo mismo hace con el. Lleva su boca hacia mi pene.
Mirada insinuadora. Y el hecho se consume. Comienza a sujetarlo con una mano, mientras lo succiona con deseo. Quiere sentir el tibio calor de ella en su lengua, y continúa hasta encender en llamas.
Lo miro con picardía, el recibe el mensaje. Y se transforma en una bestia semental.
Me voltea, y se convierte en un camino de besos por toda mi espalda. Llega hasta mi trasero, y se detiene justo ahí. Lo abre y comienza a besarlo con más énfasis, hasta humedecerlo, y es ahí, en ese estado preciso, donde comienza a meter lengua, produciendo que yo estalle de perversos sueños.
No importaba el lugar público, ni que la noche, pudiese llevar a la perdición.
Los dos estábamos sedientos de sexo.
Se sienta, y yo arriba de el, sujetando mis dos manos en sus caderas.
Meneos constantes, reviviendo su erección, y entre gemidos, comenzaba la acción.
Muchos podrán decir, que la suavidad de una penetración es incomparable, pero él se apodero de mi cuerpo con una fuerza indescriptible, pero que logro encender en mí, ese lado de dominación.
Su pene entraba y salía de mí, como magia, y yo me meneaba al ritmo de la penetración.
Sus manos, bordeaban mi cuerpo, y yo sentía como el grado se consumía en mí.
Oh si, amaba sentirme así, tan sexual dominando al otro en movimientos que encendían los besos, las caricias y los gritos de no poder resistir tanta calentura.
El calor de su pene generaba en el gestos de perdición, los cuales, percataba y los hacia encender aun mas.
Me acuesta más sobre el, y con su mano, comienza a masturbarme con fuerza. Sabia que deseaba ver que como mi chorro de semen bañaba su mano. Y continúo hasta hacerlo acabar.
Y ahí nomás, con brutalidad, me puso en cuatro, y empezó a penetrarme aun más brutalmente, con ganas de volverse él, el dominador. Y lo pudo conseguir, mi cuerpo comenzaba a sudar y gemir de tanto deseo. La noche comenzaba a apaciguarse, dejando ver mas aun la visibilidad, condición que no afecto nuestro sexo, pues, todo lo contrario, lo motivo más.
Abrió mis piernas, y otra nueva postura se consumaba con nuestras vergas erectas, y al ritmo de la penetración.
Toma mi cabello, y a los tirones, y entre gritos, acaba dentro de mí.
Saca su verga, se viste y se esfuma como si la noche se lo hubiera tragado. Lo mismo hago yo, y sigo camino.
Mi cuerpo siente tranquilidad, serenidad, como si el mismo Lucifer hubiese pactado con el bien, solo para descubrir que tan malo se puede ser bueno.
Y esa noche, me sentí muy malo, desparramando sexo en las veredas.

Lluvia de Enero



Como un niño de tiza rosada, voy gastándome por la acera, tras la lluvia espesa.
Mirar con inocencia, como si no pasara nada, lo cual es cierto.
Pero a ti quiero mirarte hasta que tus rasgos se alejen de mi miedo.
Es sabido que muchas flores se abren y revelan un corazón que no tiene,
y en estos momentos, me siento flor, con un corazón que fue destruido,
por, viejos abismos que se llevaron todas mis esperanzas.
Y en la esquina de la sierra que refleja mi ventana,
veo en aquella soledad,
los ojos negros de un joven perdido.
Nuevamente, comienza la lluvia. La miro caer desde el tejado,
y te veo detrás de mí con un abrazo fuerte,
mientras, besas mi cuello, rozando tu nariz y me olfateas,
perdiéndote en ese sentimiento. Y la lluvia, termina.
Y con ella, escribo la noche.

Encierro

La vida, una caja de capacidad infinita.
Y una vida llena de emociones, se hace más interesante con los momentos.
Momentos que, no se me escapan, como el agua.
Momentos, que se reflejan en el techo, cuando estoy cubierto por las mantas.
Sonidos dulces, que componen la música del presente.
Y me siento tan encerrado, tan encerrado mirando esa extraña locura del deseo.
Momentos, que hacen cerrar mis ojos, y tirarme al vacío.
Y volar en nubes de sueños, hasta llegar a ti.
Tomar tu mano, apoyarla con la mía…y por dos segundos, sentirla conectada conmigo.
Abro los ojos. Y pienso:

Esta locura, tendrá su comienzo, o solo es un deseo por MSN…

Cierro los ojos, y sueño, esperando el día que pueda conocerte.

Desasosiego.




Cuando decidí volver solo, de aquella reunión, descubrí que la tristeza me quedaba bien.
Que tal vez, era parte de mí.
Comencé a recordar, y entro en mi mente un poema de Rimbauld:
¨ Hay, en fin cuando uno tiene hambre y sed, alguien que os expulsa ¨.
Mi caminata tenia por entonces, un aire triste o melancólico.
Con la mirada perdida, esbozaba pequeños largometrajes imaginarios, pero todos llevaban a lo mismo, a una adolescencia triste.
Ese paso de niño a algo que ya somos, era solo poético. Si fui niño, poco recuerdo,
Y si soy esto, pobre de mí.
Lo que sé es que la tristeza invadía mi caminata hasta llegar a casa.
Descubrir que uno, simplemente, no encaja en las personas, era una carga cosida de siglos sobre mi pecho.
En la reunión, ellos reían y se divertían, yo en cambio, parado mirando la blanca pared en una esquina, con aires perdidos, como si no supiera saber divertirme, como si no pudiera o no supiera pasarla bien.
El camino llega a mi cama, me tiro sobre la cama.
La tristeza.

Fiebre...

Voy a enseñarte el oscuro mundo de la virtuosidad.
Ponte delante, y siente mis manos en tu cintura.
Relájate, bebé. Esto es delicioso, y conmigo, vas a ser pegajosa y blanca.
Cierra tus ojos. Todos me dicen que soy el mejor, y vos, no vas a ser la excepción.
Vamos, nena. Siente la fiebre, siéntela.
Comienza a gemir más fuerte, porque mis dedos hoy van a masturbarte.
Vamos, nena. Hoy vas a ser mi presa.
Siente esta fiebre, todos se sumergen en ella.
Mi nena, es tan fácil provocarte.
Fiebre, cuando tus labios me tocan.
Fiebre, cuando tus labios me humedecen.
Fiebre, cuando sentada en mis entrepiernas, comienzas a gemir.

Noche de verano


Noche tibia. Sensación placentera.
Sola, muy sola, lentamente sola.
Ella contorneaba su cuerpo al ritmo del aire enrarecido, imaginando una vida sin potros con colas etéreas.
Imposible para una mujer cuyas formas elegantes remitían al puro deseo femenino.
Tormenta próxima. Lluvia segura.
Colocada en un nogal, paciente, veía precipitarse las grandes lluvias en los troncos.
Su cuerpo, mojado, daba la sensación de una clave nocturna en un cuerpo desnudo.
Era la musa de la desobediencia, musa perfecta para la escultura de la elegancia sutil.
Imaginarla en un haz de locura era tan rutinario como verla en perfecta desnudez, enfundada en verdes prados.
En ese contexto, la lluvia hacia de ella, una hembra dispuesta a saciar su sed.
Empapada, de deseo, comenzó a humedecer sus dedos, los cuales motivo a recorrer parte de sus atributos, hasta encontrarse con su clítoris, que yacía húmedo y dispuesto.
Clítoris que encendía la llama, una combustión de inocencia y pecado.
Imaginaba hombres impasibles al deseo de la dominación, un suelo sujeto a lugares remotos con trozos de melancolía en el corazón del mar.
No lo dudo. Cerró sus ojos, e introdujo sus dedos en su sexo ardiente.
Sincronizaba sus dedos, en una secuencia de movimientos entrantes y salientes, al ritmo del vigoroso arte de la masturbación.
Pecadora indecente, mujer del deseo. No necesitaba más que exponer su cuerpo a la lluvia para hacer de ella, un sexo encendido.
Seguía con su juego, entrando en un juego de multiorgasmos venideros.

Pisadas...


Pisadas que despiertan el sabor
de aquella mañana que parecía tan pesada...
Piso que jamás distenderá nada,
equilibrio adhesivo a una coartada.
Pisadas incrédulas,
egoístas,
que manchan tu éxito
de alteraciones y
gotas.

Pisadas, de fastidio,
provenientes de
demasiadas
congratulaciones.
Pisadas, simplemente eso,
pies de mujeres que no callan,
o que se entregan.
Una mujer tiene que ser demasiado estúpida,
como para no valorar su vida,
y no creer que la virtud esta de su lado.
La superstición de tus pisadas,
tan maltratadas,
no pierden poder sobre nosotros,
aún cuando lleguemos creer en otros...

Entre Grillo y Cuerdo.


Vuestra libertad, cuando pierde sus grillos, se convierte ella misma en el grillo de una libertad mayor...
y yo, pues, estoy mas grillo que cuerdo.

Versatil.


Miradas atrapantes,
y tus suspiros galantes.
Sabéis quien eres, y
te sumerges en la perdición.
Quieres ser diablo en tierras de templo.

Dentro de mí, se esconden
los cerrojos de la versatilidad.
Lujuria, un sexo, que puede enloquecer.

Soy oscuro, deseosamente oscuro,
morboso, mm, quien no lo es?
Me gusta la locura, y a ella voy.

Concibo el pecado, y lo ahogo
en constante masturbación, oh, deseosa perdición.
Calmo mis pensamientos, en terreno demente.
¿ Cuan versátil? Dímelo tú.

Conocerme te resultará complejo,
hasta el punto de generarte dulce melosa
de atrapante ternura,
o pasión, trastornada locura erótica.

Sufrimiento de cuerdos.

Recordar la nostalgia
no es mas que
mirar hacia la magia
que alguna vez
pudiste ver crecer,
como la vejez.



Cerrar los ojos
y recordarte.
Sueños complìces,
que aun siguen a la estandarte,
frescos, innatos y bellos.
Abrir los ojos

y ya no sentirte.
Solo contemplar el mar y,
sus recuerdos.
Bello y valioso como para herirte,
pero aun así, lo hice,
a merced de los cuerdos.


Ocupar mis pensamientos,
y locuras.
Pasa el tiempo, y allí sigues,
como una bella fantasía.


Amarte ya me es poco,
poco me es pensarte,
y sufrirte me es mucho.


Sinfonias sin fonias

entrar entrando adentro de una mùsica al suicidio al nacimiento.

Privilegio.

El más hermoso
en la noche de los que se van,
oh deseado,
es sin fin tu no volver,
sombra tú hasta el día de los
días.

Nostalgia de amor.



NOSTALGIA


SUEÑOS


RECUERDOS






PENSARTE....


AMARTE...


SUFRIRTE.

Ausencia...de todo.


Sòlo voces

solo voces de la infancia,

las de la muerte,

las de la noche de ausencia.

)(

AUSENCIA DE TODO.

Caìda


  1. ALGUIEN

  2. CAE

  3. EN

  4. SU

  5. PRIMERA
  6. CAÌDA.

EL NIÑO TONTO.















(...) SIEMPRE QUE VOLVÍAMOS POR LA CALLE DE SAN JOSÉ, ESTABA EL NIÑO TONTO A LA PUERTA DE SU CASA, SENTADO EN SU SILLITA, MIRANDO EL PASAR DE OTROS. ERA UNO DE ESOS POBRES NIÑOS A QUIENES NO LLEGA NUNCA EL DON DE LA PALABRA NI EL REGALO DE LA GRACIA; NIÑO ALEGRE ÉL Y TRISTE DE VER; TODO PARA SU MADRE, NADA PARA LOS DEMÁS.
UN DÍA, CUANDO PASÓ POR LA CALLE BLANCA AQUEL MAL VIENTO NEGRO, NO VI YA AL NIÑO EN SU PUERTA. CANTABA UN PÁJARO EN EL SOLITARIO UMBRAL, Y YO ME ACORDE DE CURROS, PADRE MAS QUE POETA, QUE, CUANDO SE QUEDO SIN SU NIÑO, LE PREGUNTABA POR EL A LA MARIPOSA GALLEGA:

VOLVORETA D´ALIÑAS DOURADAS...

AHORA QUE VIENE LA PRIMAVERA, PIENSO EN EL NIÑO TONTO, QUE DESDE LA CALLE DE SAN JOSÉ SE FUE AL CIELO.
ESTARÁ SENTADO EN SU SILLITA, AL LADO DE LAS ROSAS ÚNICAS, VIENDO CON SUS OJOS, ABIERTOS OTRA VEZ, EL DORADO PASAR DE LOS GLORIOSOS.


JUAN RAMÓN JIMÈNEZ-Platero y Yo.

TODOS TENEMOS UN NIÑO TONTO, DULCE, INGENUO Y TEMEROSO, YO LO FUI, Y POR ESO ME DEDICO ESTE FRAGMENTO.

Vive la vida!

DESEOS
SENTIMIENTOS
EMOCIONES
METAS
PASAR EL RATO
REIR
LLORAR
PADECER
LUCHAR
CONCRETAR
PODER DE DECISION
ENFRENTAR
VIVIR.

Esencias Vintage


el TIEMPO rebalsò,
el VIENTO pasò derramando nostalgias,
NOSOTROS somos eso,
que apenas le cabe al MUNDO,
como primaveras de retroceso,
y CONSCIENTES de una catarsis por venir.



isanito.

La gota


La gota de la tristeza
apenas moja las hebras
de mis ropas.
Es tanta la nostalgia,
que apenas mi risa suena creìble...
pero, es tan verdadera mi desdicha
que no necesita fingirse.

La gota de mis tintas
solo dibujan en mis remeras
estampas oscuras, o surreales...

Ya no soy el mismo,
mi vida ha quedado tildada.
Necesito paz, necesito luz
y necesito aliviar esta mochila
de dudas.

Noches solitarias


Plantea por su vida,
cierto sabor a mujer,
que se va esfumando
por el fuerte olor
a vino añejo.

Y en las madrugadas,
se hace fuego y se
ahoga confundido en
los textiles de una hembra conocida.

Entonces, yace ahí,
todo estalla,
a la esmera de hallazgo.
No hay luz, tampoco sonido
ni los rayos de su arrebato.

Su copa rompió,
y se refugia en verde adicción.
Imagina tieso y erecto,
mujeres escotadas
manoseando tetas
y entrepiernas
que enloquecen
al ritmo de su
mutua masturbación.

La nueva Ana Bolena.


Suave como el terciopelo,
misteriosa como la seda negra.
Se envuelve y desenvuelve
con un haz de misterio.
Su piel, blanca y pura,
eterna perfección.
Actitud impetuosa
y agallas de pecadora.
Ella logra hacer de sí,
un arma letal...
y venenosa.
Envuelve a sus clientes,
con una facilidad jamas conocida.
Entrega los limites a la noche,
y los deja preciosos y prisioneros.
Perfecta como sus curvas,
peligrosa como el arsénico.
Quiere ser ojos en la tormenta
y empaparte desde el amor
hasta la lágrima.
Desnuda se hace su deseo,
fruto puro de su pecado.

Hermano.


En el fondo del corazón,
todos tenemos un rincón especial
reservado para una sola persona, muy especial.
Y esa persona, sos vos, hermano mio.
Te llevo en el corazón y en el alma,
inspiración de tantos sueños,
tantos secretos.
Los muchos sueños y momentos
que pasamos juntos, no se olvidaran jamas:
tiempos de dolor, de felicidad, de risas y de amor.
Me permitiste que te diera mis lágrimas, y también
mis sonrisas.
Me brindas alegría, haces que me asombre
y me llenas de paz el corazón.
y cada vez que me permito contemplar
tu rostro sonriente,
veo no solo a un hermano,
también, a un amigo especial
que hace de mi mundo,
un espacio mejor.
Te amare siempre, hermano.

con amor, tu hermano menor.

El sabor de tus pechos


Es el sabor de tus pechos, mujer
que se caen del propio peso...
pero los agarro al fin,
con mis labios
queriendo presumir
lo tieso que me tienes.

Tus nalgas, firmes
son la perdición de aquel momento...
Recorro tu cuerpo, mujer
y tan solo de suponer,
que pronto yo lo pondré
entre tus piernas,
llego al éxtasis sexual.

Respiraciones agitadas,
miradas de guerreros
y el coito bailado...
Te lo hago con amor,
te lo hago con brutalidad.

Pechos que son devorados
por mis labios,
besos que bajan por tu cuello.
Caricias que se van bajando
hacia tu virilidad.
Es el sabor de tu clítoris,
es el sabor de nuestro encuentro.

Mis dedos penetran en tu punto,
y ateniéndote presa de orgasmos
comienzo a penetrarte...

Sentada en mi entrepierna
y entre meneos sensuales...
clavo tu mirada en mí.
Clavo mi boca en tu pecho,
mientras tus labios gozan
de sexo, de deseo carnal.

Mis manos sujetan tus pechos,
el sabor del deseo, mujer...
Es mi sexo, que dentro tuyo...
te declara la guerra...
y nuestro eterno amor, mujer.

Ritual Pajero


Dulzura empalagosa...
sabor de confianza.
Caja motora de sensaciones.
Juego profundo de mis manos,
que tiesas,
logran enloquecerme
al ritmo de mis movimientos.
La siento jugosa, y profunda.
Es aquel juego auto suficiente,
que me aleja de la prospera realidad.
Realidad, que hace al ladrón,
y de el, su ocasión.
Dulzura extrema,
sabor a cítrica acidez.
Te toco, y te dejas.
Me enloqueces, y lo admites.
Logras de mí, múltiples orgasmos,
y lo acentúas.
Oh manos pecadoras...
haces de mí,
este ritual pajero.


Dolor


No serà la cinta brillante que cubre una herida, sino el pàrpado que protege el ojo...
(Gibran Jalili Gibran)

Prostibularia conocida.


Personalidades a la merced del maestro.
Conocimientos, a gota de azar...
que suponen combinatorias
de ritmos y escalas.
Cuatros sabores han pasado por mi semana,
gustos de hombres semejantes...
sabores de historias apetecibles y prohibidas.
Cae la noche, y la sombra de sus cuerpos
se refleja en la pared de mi refugio.
Anatomías alentadas por el fuego,
que, en la vasta consunción,
calcan el morbo en su alto estado.
Músculos engendrados por el motor
de la búsqueda de las fantasias
jamás exploradas...
Gustos de hombres,
cuatro historias, cuatro sabores.
Personalidades oscuras
que hacen de su cuerpo,
mi prostíbulo.

Profeta.


VUESTROS CORAZONES SABEN EN SILENCIO LOS SECRETOS DE LOS DIAS Y DE LAS NOCHES.
PERO VUESTROS OIDOS ANSIAN OIR EL SONIDO DEL CONOCIMIENTO,
QUE POSEE VUESTRO CORAZÒN.
QUERRIAIS SABER CON PALABRAS LO QUE SIEMPRE HABEIS SABIDO EN PENSAMIENTO.
QUERRIAIS TOCAR CON LOS DEDOS EL DESNUDO CUERPO DE VUESTROS SUEÑOS.
.....
Gibran Jalil Gibran
< El profeta.>

Manifiestos de Artista

ACTITUD DE VALOR


IMAGINA

CREA, ELIGE, AFRONTA,

DECIDE, CAMBIA, CRECE,

LUCHA, GENERA, VIVE....

CONCRETA

La delgada línea de los placeres.


Lo primero que pensé es que se estaban matando mutuamente.
Y no era para menos…las sensaciones que producían aquellas gotas calientes en sus cuerpos, eran capaces de enloquecer a cualquiera.
Dos hombres dispuestos a conocer sus fantasías más oscuras…y un morboso, cuya esencia recaudaba los más oscuros secretos.
Incitar al diablo es aún más emocionante, si el que lo provoca es alguien que tiene todo el infierno merecido.
Magníficos deleites del sexo agrupados en una trama intensa de oscuridad y dureza.
Noche sensual de Arabia…Noche sensacional de pasión…y los deseos a la merced.
Besos compartidos en tres bocas…bocas de dos hombres;
Y de ellos, dos sabores. Y de sus gustos, una historia distinta.
Mis labios caían suavemente en sus bocas, produciendo una locura aun más atractiva; mientras mis manos acariciaban sus bultos exorbitantes de deseo, ansiosos de querer ser liberados en blanco misterio.
Bultos que recibían lecciones orales, dignas de merecerse del mejor puntaje. Juegos para nada inocentes que cautivaban al mas cautivo. Orales que hacían agonizar al mas frívolo sexòpata.
Y aquí comienza la acción.
Sus cuerpos desnudos…sus zonas dilatas…el marco perfecto para liberar sus fantasías ocultas.
Uno se coloca en cuatro patas…y su fiel amigo, arrodillado, loco de pasión por ver enloquecer a quien desde hace mucho, produce en sus sueños algo mas que amistad, comienza a humedecer su ano.
Humedad creciente, como para dar habitación al gran juguetito sexual que con brutalidad y morbosidad es penetrado en su esfínter rojo pasión.
Gemidos evidentes de lujuria. Cabeceos cuya naturaleza esta tan lejos de causar daños, pero tan causantes de calentura.
Pero el descubrimiento de las fantasías ocultas no era solo la penetración de un juguete. El acto sexual continuaba…y ahora, el penetrado se hallaba en una posición erguida en aquella lujosa y seductora mesa de exquisito mármol rojo carmesí.
Posición que alentaba a que, la verga exquisita y lujosa, entrase en un telón de gritos de dolor y de deseo morboso, mientras chorreante de sangre, liberaba sus más ocultas represiones. Era verdadero veneno. Al principio, resultaba desagradable al gusto, pero luego la combinación sangre mas líquidos anatómicos…eran perfectos para seguir en la búsqueda oculta.
En palabras de Shakespeare, el dragón de ojos verdes, que aborrece el alimento de que se nutre, sabe que las sospechas son verdaderos venenos.
Mientras las velas, derretidas ya estaban…sus cuerpos seguían ardientes de morbo.
El sexo continúo en las más diversas poses, y en los rincones de aquellas paredes envejecidas y de verde humedad. Pero esa búsqueda no estaba completa aún.
Nuestra mente puede enloquecer si le damos alimento. Aun peor, puede ser nuestra mente las que no lleve a la propia destrucción. Y en esta ocasión, la mente tomó protagonismo.
Sutil pero atrapante misterio se despertaron en sus ojos mientras veía gozar a su fiel amigo.Seductores orgasmos comenzaban a generarse en su propio cuerpo…su pelo comenzaba a moverse al compás de sus meneos penetrantes. Sus manos, imparables tocaban sus tetillas, recorrían su abdomen…sus labios carnosos comenzaban a hidratarse… su espalda se contorneaba como el cuerpo de una odalisca en aquel deseo homosexual. Y sus manos, devenidas en morbo, comenzaron a acariciar el cuello de su presa…tan fuertemente, que el sentir el ahogo y la disminución de la respiración por parte de él…lograron hacerlo enloquecer...y en el cuerpo mórbido y muerto…un gran chorro de semen cayó en su rostro.

Artista.


¿Cuál es la esencia del artista, cuáles son los rasgos que lo pueden diferenciar de las demás personas?
Un rasgo primario consiste en que el artista es él mismo.Están las personas que se expresan con frases hechas, la mayoría de las personas se expresan con frases hechas tomadas de la televisión. La mayoría de las personas se mueven en un mundo de inautenticidad. El artista es más auténtico, aunque esto no quiera decir más moral. El artista es lo que es. Hace unos días leí una frase que decía aproximadamente algo como que la culminación del artista es la de convertir su vida en arte, donde arte y vida se convierten en uno solo. Creo que hay algo así. El artista se encuentra en contacto con sus pulsiones, por eso a veces lo controlan. El artista ve lo que es, a diferencia de los demás que ven lo que colocan por proyección. El artista es quien puede formarse una idea, una representación de las cosas, y tiene el talento para expresarlo.

Un poema de Uma para mì.


Tanta dulzura alcánzame tu mano
que pienso si las frutas te engendraron,
si abejas con su miel te amamantaron
y si eres nieto excelso del verano.

Tanta dulzura no es de rango humano:
los dioses tus pañales perfumaron,
sobre tu sangre roja destilaron
ojos de niños, lasitud de llano.

Tanta dulzura, que cayendo al alma
mueve esperanzas, le procura calma
y todo anhelo de virtud corona...
Gracias Uma!.de corazòn.

Saborear la lujuria.

Era un cuarto que apestaba, no se si a pudrición o a sudor.
Accesoria de esas que ponen misceláneas o tiendas de algo
y no había mas que luz en un foco en el centro.
Dos tipos sentados en el suelo, y otros dos sentados a la mesa
jugando baraja.
Fue como un relámpago, y en ese momento, uno se abalanzo sobre
otro con la intención de producir en él, sensaciones que muy pronto
permitirían extender sus fantasias, y dejar todo tipo de inhibiciòn, de lado.
Comenzaron con besos...luego, fueron sus lenguas las que tomaron el protagonismo, propio
de un relato erótico.
Lenguas que, serían, escaleras de pequeños cosquilleos en sus pechos, que erectos de lujuria pedían a gritos, mordiscos.
Uno tomó un dedo y lo sumergió en su boca, y suavemente, lo introdujo en el ano de su compañero...hasta sentir una gran dilatación...evidenciando la calentura que se gestaba en su
anatomía.
Primero eran movimientos rutinarios...de entrada y salida. Paulatinamente, se incorporaban nuevos, como curvaturas al costado y hacia el otro...después, ya no era solo uno, eran dos y hasta tres dedos, que fuertemente, iban penetrando el trasero de su presa sexual.
Gemidos...y agonías, típicas de una noche de verano a lo Shakeaspeare.
Imaginar en la cabeza de ellos, la fantasía que se estaba generando, era como llamar a duelo, al mismo Lucifer con Dios...una tarea imposible de contar con soló letras.
Eran dos hombres...calientes, duros deseosos de recibir y de dar placer, a través de sus vergas jugosas, rojas y venosas.
Querían ser cogidos con la fuerza inquebrantable de un guerrero prehistórico, con una fuerza capaz de derribar sus virtuosos pensamientos. Capaces de penetrar en el mundo de la lujuria, del morbo. Capaces de degustar el gusto de pecar, de entrar en uno de los siete pecados mas gustosos y prohibidos de la Tierra.
Y fue así...la verga dura, envuelta en aquel látex...entraba, con fuerza, en aquel orificio rojo y profundo, deseoso de recibir un desgarro y producir en él, la mas cautivante hemorragia de colorada pasión.
Entre abrazos, tocadas, tiradas de pelo...el acto sexual se perpetuaba...y sus cuerpos, sudados, experimentaban el afán del sexo. Una película de pasión, de lujuria...la formula perfecta de la fantasía. Cuerpos que experimentaban posturas, juegos...anatomías perfectas que le ganaban a la pureza y con la misma, la consumicion de aquella pasión.

Bendita Eva!.


Tomo mis manos, y las sumergo,
en ellas, que tendidas de
dilatación y profundidad...
reflejan el afán de tu
prostibularia.
Rojas como las gotas
de tu periodo.
Dolor de ardiente deseo, mujer.
Ahí están tus trompas, morbosas
acabas y violadas, mujer.

Burbujas del silencio.


Es perfecto el silencio; El motor alienta a seguir
ideando momentos, que jamàs naceran.
Burbujas de dolor, que tendidas en el vaso,
parecen endurecer.
Un medio vaso, lleno o vacìo.
Un aliento de soberbia,
un legado falso.
No digas nada,
no me digas nada...
Perfecta transparencia,
manchada por la agonìa de la brutalidad.
Prejuicios y miedos...
Por favor, no digas nada.
Ya lo sè todo.
Tristeza de la soledad,
letras con sabor a enfermedad.

Muñeco Peligroso.


Amarte con los ojos cerrados,
serìa amarte incondicionalmente...
amarte de frente,
la perfecta provocaciòn de la locura.
Amarte con los ojos abiertos,
el total dilema.
Desearte no seria màs que
querer tu cuerpo en mis sabanas
y consumirme en el sexo de la noche.
Quererte solo seria ser otro muñeco
en mi basta colecciòn de conquistas...
no me importa la soledad,
si puedo llegar hermoso,
y con un sexo candente
imposible de sofocar.
No hay nada màs placentero,
que sentir,
en cada noche
de sexo,
tu lujuria
se lleva una nueva
fantasìa.

Agonia de una intensa Otitis


Esa noche, bajo el efecto de los corticoides...
caí en un suave sueño intenso.

Y de pronto, todo fue sutil.
Él vino por mí,
disfrazado en agonía...
Robustez desconocida,
pero deseada.
Conjunto de sensaciones
y mi fiebre se elevaba aún más...
Tus manos rozaban
mis partes,
y entre suavidad y brutalidad
comías mi cuerpo.
Primero, lo fraccionabas en las zonas
mas erogenas...luego, las mas dificiles hasta
hacerlas débiles...
Sentía mi agonía hacerse pura,
en una actitud pasiva
de penetración que subía
mis dolores a un estado de
deseo.
Montado a tu cuerpo,
y entre las mil y un
cabalgatas...y mi flequillo
transpirado golpeando mi cara,
reflejaba el mejor estado
de esa noche.
Una debilidad compartida,
que pedía de mí, todo su sabor...
el sabor de una buena cojida
el sabor de mirarte y elevarme,
elevarme con vos
hasta explotar de sexo.

Mares de sirenas...

Ladrón impenetrable
en las células oscuras
del bosquejo.
Taminia y guanina
fusionan el faz
de la sensualidad.
Oh, gran pecador
te envuelves
en hilos de rojo
carmesí
y cautivas, entre sí,
aires de sirenas...
que a la deriva del mar,
metalizan el agua
en agonías de sexo,
tomándote como su presa
a devorar.
Rozes en la entrepierna,
que llevan a endurecerla...
y entre ellas, la toman
entre sus manos...
y en fricciones violentas,
e hilos de semental deseo,
depositan en sus labios,
chorreantes de lujuria,
todo tu caudal de semen perlado
.

Electrosexsound


Misioneras sustancias,
que activan la luz de la noche.
Brillos y sensualidad,
tìpicas de la diversiòn
nocturna.
Brazos que se toman entre sì.
Lenguas que juegan a vencerse...
y nosotros,
desnudos.
Desnudos en aquel reservado de
boliche dance...situacion morbosa...
para saciar nuestras mentes enfermizas...
Mordiscos en el cuello,
que luego se convertiran
en profundas y lujuriosas
jugadas orales...
Salibales besos
en los miembros
duros y tiesos.
Miradas comprometidas
al deseo de lucha y goze...
Miradas del exhibicionismo propio,
que en mi cabeza, hacìa estallar
la fantasìa mas pensada...
Orgasmos a punto de lujuria
que estallaban en cada mordisco
en nuestros pechos, y rozes orales...
Recuerdos, que se iban profundizando
con el sonido dance de la noche electronica...
y con el sonido, nuestras vergas
echando semen a por doquièr.

Mala leche.

Cae la noche...
y cae la dulzura
de la inocencia.
Cuantos pecados
podrían entrar,
si la noche,
tomara como forma
un cubo, un triedo o
simplemente una caja?.
Indefinibles sensaciones...
como las que siento,
al rozar mi mano
sobre mi verga tiesa,
jugosa...
y que deleita con sus
líquidos lujuriosos.
Maldita sensacional
de agonizar,
pues que en el fondo,
me encanta....
y me incita a seguir
friccionando
hasta hacerte salir
de sus caudales...
Me siento tan vulnerable
pero sigo, y sigo
hasta imaginar
que ese liquido
que rebota sobre la pared,
el piso,
no es mas...
que nuestros cuerpos sudados,
y pleno acto sensual.

Confusiones

Y la confusion tomò partido
de mì.
Lo dudado ya es parte de mi
realidad...
Sere lo que siempre lleve como parte
de mi verdad,
o me estoy mintiendo?
Serè eso, o sere esto...
La confusiòn empezò...

Silencios del principe.


Te miro,
te recuerdo,
te siento...
El frió de esta noche,
solo trae los recuerdos
de lo que el paisaje representa.
Arboles pelados,
la noche caída en el silencio,
y unas pequeñas escarchas de la nieve.
Ya ha pasado año y medio de nuestra lejanía,
y aun así, estamos tan cercanos.
Se presenta el choque de la fusión.
Deleites vecinales, que llaman a la perdición
Morbo presente en cada letra que acompaña
este diario virtual.
Pero aun, bajo la soledad de las sierras, estas ahí.
Te presentas como lo que una vez lograste tener de mí,
la sensualidad.
El destello de producir gotas de brillos.
Te extraño, príncipe...
y hoy descubro, cuanto te amo.

Confesiones con alucinacìon


Locura saciable aun jamas
insaciable.
Delirio voraz,
que toma, y deja tus alas volar...
En la mañana, podrás ser
el mas inseguro...
y en la noche, el glosé
de la seducción.
Deliciosos riesgos
a boca de azar
en la constante
agonía del alucinar.
Me recuesto,
en el morbo,
formas manchadas
de inocencia,
en mi habitación.

Macchiato Latte


Sensaciones al azar
recorren la dulzura
del pequeño,
y sensual roze
de las lujurias
agrupadas
en el vicio,
firme del mareo.

Solo basta con clavar miradas,
para producir,
tajos leves, constantes
y profundos, para producir
una gran expansión de dilatación
de tus órganos.

Erizos, que, bajo el roze
de una palma aspera,
dejan guardados tus espamos.

Violenta caída hacia las sabanas, que, puras
y aun mas puras,
son manchadas por el goce
de la penetración del momento.

Living the Pop Life.

Es imposible dejar de pensar en un sol segundo
un sol cuarto, una luna menguando en el vacio.
no quiero este comentario metalico
este dolor de muelas.
bajame del instante el sonido azul del universo
que quiero conocer el misterio
pero estoy invisible
y no puedo dejar de escuchar
y por mas ciegos que esten
no me grites.

Me ahogo, se derrama lo anidado
los pajaros del cariño se fueron
desventurando hacia tu abismo
no me grites mas por favor
hablame despacito
utiliza mi mente para
decirme las cosas
o dejame dormir un poco
un poco nada mas por favor!.

Luna llena trae luna nueva.


En densos adoquines de nostalgia,
adopto la vitalidad como pequeñas
gotas de cementos que cuelgan de ella.
No todo es oscuro,
no todo es claro.
Pero aun asi, la noche pretende
convertirse en la densa e ilustre
reina del misterio.
Y ahi te encuentras en el pedestal
de los sueños,
donde algunos se hacen reales,
otros toman tonalidades utopicas
con suaves teñidos de ilusiones,
y los ultimos, los mas duros y
los mas hirientes,
se quedan en la vida para seguirte
en cuanto camino intentes comenzar.
Y solo tomo de improvisto,
pequeñas letras, que a gota de lagrima,
se convierten en pequeños manifiestos.
Pasado con sabor amargo...presente con sabor agridulce,
y un futuro ilusorio con ganas de ser dulce.
Mi vida funciona asi, tomado de la mano de mi mama,
como si aun fuera tan vulnerable al todo y a su suma de partes.
Y cada camino, que intento desprender, se convierte en paredes
que me golpean duro e hirientemente.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre,
como si quisieran dar aires de tranquilidad, de repente.
Pero dentro de mi, hay otro hombre, ese que esta en un
continuo contrario y da por resultado, que lo que fueron vicios,
hoy sean mis costumbres.
Pareciera que mi necesidad de la maravilla es una llave.
Una llave del mundo de los sueños...aquella pequeñisima
puerta pero fuerte, impenetrable, que es un producto
del inconsciente que puedo llevar de a momentos
en estado lucido.
Sin embargo, hay tantas leyes, que nadie, ni siquiera yo,
esta seguro de no ser colgado.


Franchessco Perez Polo.


La muerte.


La musa canta, te mira
te oye
te alcanza
te toca y te mira.


Lleva el pelo aferrado
al giro de los pensamientos
quiere tu rostro
porque la eterniza la mirada de tu tiempo
es el párpado
relámpago en el bosque
emigra su tacto en el otoño de tus manos
cuando se le mueren pupilas golondrinas
y cambia de silencio lo dorado

la musa te ama
te alcanza
te besa
y canta.


La musa no discrimina,
ella quiere caer en aquellos
abismos de la sociedad
de los poetas muertos...


Siente su cuerpo frió,
a causa de su quietud
y quiere morder
la manzana de la perfección.

Espamos tibios de deseo.

Percepciones a cuota audaz,
indescriptibles crujidos de
pasión que comienzan
a amontonarse con la melodía
que impone sensualidad.
Al alzar tu vista, solo
observas un cuerpo que
viene por ti,
como si hubiera deudas
de por medio, y que quisieran
ser saldadas....
La sombra, cada vez,
empieza a tener mas de realismo,
y la audacia comienza a derretirse
como hielo en llama...
Te tomo... el calor de nuestros cuerpos
alientan a seguir en las tibias delicias
de los cuerpos ardientes.
Un beso que comienza en los labios,
y continua, en forma sutil,
hasta tu virilidad...
Virilidad adicta que hace
desear y desear
hasta explotar en calor...
y querer jugar a los
séptimos pecados
de la noche oscura.
Profunda dilatación,
oh si, muy profunda
suficiente para albergar
mi verga que estalla de calor...
Y en un abrir y cerrar de ojos,
comienzo a penetrarte,
primero, sutilmente,
luego, brutalmente,
hasta terminar de forma
lenta pero perpizcamente
hasta rozar tu zona erogena
y producir en ti espamos
de deseo,
grititos de desesperacion,
pues sientes como empieza
a correr en ti,
lo que tanto deseo,
produce en mi
al sentirlo caliente
correr por mis partes.


Manifiesto III


Liberar la sexualidad es ponerle un dedo en el culo a lo impuesto.

Abrazos de amor!.

Dos personas, Un destino.
El magnetismo, de por medio.
Un encuentro, el percepto.
Curiosas valoraciones neurosensoriales
activan la perfomance de la puesta opaca.
Aparece el figurin con su ternura a rajatabla,
y con la misma, su bella sonrisa.
El acercamiento abstracto. Un encuentro, el percepto.
Sus labios son el comienzo de mi subliminal lenguaje.
Opacas sombras dibujan en la noche, ese encastre sexual.
Fuerzas del frenesi, y el baile se pone en gesta.
Obra sinfonica. La percepcion. Sensualidad escondida.
La musica que acompañaba el baile...un tanto sensual,
otro tanto oscura, alentaban la multifuncionalidad agregada al encastre sexual.
Figurin y moldes. Principe y el baile. Polos complementarios.
La noche comienza a sonar, y bajo el vibraz de la sexualidad.
No es mas que la suma de todas las partes, pero èl hace que esa suma le quepa bien.
Adiccion que me atrapa, y que hace, hoy, confesarte
mi cariño, esa locura de cariño...hacia vos. Locura de ternura
Locura de pasion. Pasion Lujuriosa. Lujuriosos abrazos y caricias.

Almas Lujuriosas de Abril


Me acerco a vos, con el propósito
de ser el dueño de tu sensual frenesí
que desprenden los labios a media noche.
Te susurro mi encanto hacia vos, mientras tu
respiracion comienza a agitarse.
Mi lengua comienza a recorrer la comisura de tus labios,
mientras que tu boca entreabierta, comienza a desprender
rastros de seducción.
Seducción suficiente para alentar la guerra troyana
de aquellas épocas.
Oh, si esto es amor, entrego a el enceguido.
Te toco, y me tocas.
Te como y me comes.
Sos esa cuota de sensualidad, que no hace más
que endurecer mi verga,
y voltearé de espaldas...
y con suaves meneos,
penetraré en las mil y un posturas
para que juntos, lleguemos
a ese mundo abstracto.
Mundo donde nuestro amor
es el fruto de la pureza
que nos gobierna.

Brutalidad deseada.



Mi cabeza estalla, y siento que algo lo perfora...en ese dolor, vuelo alto.
Un vuelto que representa las dos caras de la pasión;
La cara de ojos misteriosos con el alma herida, y la consiguiente, la que ríe suntuosamente y que tiene el alma traviesa.
Entre viajes oscuros, el morbo asciende y tu personalidad comienza a mutar hasta querer ser saciado del mismo.
Y es ahí, en esos momentos, donde mi alma se hace llamar pecadora.
Imposible no serlo, cuando lo que tengo en mis manos es tu fruto jugoso que pide ser devorado.
Y mi sed es imposible de calmar...y decido tragarlo hasta desearlo...
Hasta suavemente provocar en tì los mas duraderos espasmos de placer.
Quiero morderlo, despacio, luego,medianamente hasta introducirlo y meterlo de un costado al otro para endurecerlo más...
Desearía que en ese momento, ese fruto entrara en mi y me violara con tanta brutalidad como para arrancar los mas diversos pedazos de intestino, solo para así calmar mi sexo descontrolado.

Lenguajes de Abril.

El no quitaba su mirada sobre el, le sonreia mientras pensaba lo que juntos podrian hacer...pero en esos juegos confusos del arte de la seduccion...comenzo a acercarse queriendo hablarle, pero en vez de eso, comenzaron a rozar sus cuerpos entre si...tras besos donde sus lenguas bailaban en sus bocas al compas del placer consiguiente de las noches de los jardines terrenales. El lo recorria con fuerza, sus pezones erectos de calentura, eran lamidos por su lengua.
Ambos se deseaban, ambos querian tener todo del otro, pero la timidez de uno mas la travesura del siguiente, no pudieron resistir al masajeo de sus bultos que suavemente, desenvolvian.
Es ahi, cuando el activo lo sujeta de la cabeza, la sube, lo besa...y con un poco de saliva decide penetrarlo comenzando un juego abstracto donde el sudor comienza a elevarse, y hacerlo volar hasta dimensiones desconocidas.
Lo cojia con ganas, con amor, con suaves movimientos, que luego, serian terribles para formar en ese cuarto las mejores posiciones para unir sus cuerpos, sin limites...hasta hacerle estallar su verga en un semental baño de lujuria.

Sinopsis


Magnetismo guardian de aquellos
violadores y desdichados,
que se sumergen
en el lecho de la ambigua
sociedad de los poetas muertos.
Enlechados de odio, y de rencor...
toman a su presa...y la dibujan
como blanco de aquellos idolos
del purgatorio,
que embellecen sus actos,
con gotas de maldad.
Pecadores a merced
de tu dia,
ocultan con sonrisas
sus ganas de lastimar,
y de joder con la inocencia
de quien todavia la conserva
en la puta sociedad
de la generacion 21.

Confesiones del septimo sentido.


Cuantos secretos tienes hoy por ocultar?.
Cuantos pecados divinos a la merced del día tienes por entregar.
Si Lucifer luchara con Sansón, que fusión se obtendría?
Fácil, muy fácil.
Seria el pecado mas la potencia de la fuerza, y con eso,
serias practicamente indestructible.
Pero Lucifer y Sansón cayeron
en su batalla,
ni el pecado,
ni la fuerza
pudieron enfrentarse.
Porque?
Porque hubo algo que fue mucho mas fuerte,
la Justicia.
Y de ella surgió una tercera potencia.
Es decir, si a tus pecados, le sumaras la justicia, y
aun mas, la fuerza,
te convertirías en vengador jamas vulnerado.
Y es así, cuando el día que lo descubras,
podrás escribir textos, historias,
tus secretos mas indecentes,
y aun así, sentirte normal a todos.
Alguna parte de mis días, es fingiendo ser normal
en todos los sentidos. Pero no lo soy...
Tengo un séptimo sentido, que me enloquece.

Venganza Morbida...muy morbida.


Mórbido, muy mórbido…
Admitir mi debilidad, fue un tanto interesante.
Ludís ya no era un estorbo, sino una recolección de pequeñas cadenas de timina, guanina y otras proteínas.
Mórbido, demasiado mórbido. El encuentro.
Lo admito, soy un monstruo organizado. Lo fui de chico, lo fui de adolescente, y lo soy, como adulto. Pero no hay nada más gratificante, que ver corriendo ese caudal de sustancia líquida
Roja brillante y escarlata oxigenada.
No hay sangre, no hay sangre pegajosa, no hay sangre chorreante, ni burbujeante.
Es único. Mórbido, excelente morbilidad.
Sinceramente, conseguir propuestas honestas por parte de el, ya era soñar con que mi pared me declarase su amor.
Y las heridas siguen recientes. Y como aquellas cualidades de las que todos carecemos pueden combinarse muy placenteramente con el crimen, decidí tomar esos riesgos.
Un llamado. Una cita. Varias hormigas en la mesa. Mentes peligrosas. Y el encuentro se hace factible. Una sorpresa por detrás…
El viento roza mi cara, traía hacia nosotros las voces encerradas de nuestro resentimiento. Esperaba una respuesta. Y no la hubo.
Me acerco por detrás, lo acerco a mi entrepierna…un suave meneo.
Los roces despiertan mi verga, y entre ese franeleo, puedo sentir tu deseo.
Pero soy lo suficientemente fuerte como para que en ese franeleo, mis manos tomen tu cuello, y empiecen a friccionar fuerte…más fuerte, hasta sentir tus arcadas, tu saliva salir de su refugio, y caer sin vida frente a mis pies.
Soy vengador serial, así que si ellos te están buscando, es mejor que te encuentren primero.

Virtuales retratos


Suaves contornos de causalidad llaman en la noche solitaria del séptimo día.
En el mismo, se crean anatomías perfectas, cuerpos sinuosos, cargados de placer.
Un gran semental pasillo de placeres que deben ser saciados.
Y es ahí, donde se abre el telón del teatro lujurioso.
Nuestras cámaras encienden su proyección, y con ellas, nuestra percepción.
Una percepción sensorial, un tanto virtual, un tanto mórbida, y un tanto lujuriosa.
La luz amarilla de nuestra gran tecnología comienza a brillar…y ahí empieza nuestra función.
Cuerpos desnudos comienzan a jugar…y en ese juego, se ven nuestros dedos rozando parte de nuestros cuerpos. Y ese mismo tacto lo ve el otro por una pantallita virtual.
Explícitos lenguajes subliminales…explicito sexo.
Virtuosos toques de nuestros bultos a punto de estallar.
Te deseo, me deseas…pero en el teatro de la lujuria, solo hay una historia, la lujuria.
Tu verga dura y enorme, tus dedos marcando tus sinuosas marcas esculturales…y tu cara despidiendo calentura era percibida por mi cámara Web.
Pero vos también veías mi placer, combinándose con una paja virtual.
El resultado, leche bañando nuestros cuerpos.
El final, el cierre de nuestro telón, en el teatro del mórbido lujurioso.
Pero el final, no terminará sino cuando nuestro encuentro sea real.

Quiere gozar!!!


La picardia crece a contratiempo,
y es cierto,
cuando te tengo,
es noche de sexo.
Y es ahi cuando nuestros abrazos,
se funden...
cuando nuestras palabras
endurecen nuestros viriles
y fomentan esa sed de lujuria.
Es noche de sexo,
cuando mi mano puede acariciarte tu bulto,
y liberártelo con mi saliba hasta hacerlo estallar
en dureza y grosor.
Y aún más, cuando se pone más duro, cuando mi lengua es el que lo lubrica.
Es noche de sexo, cuando con mi mano, lo voy chupando
hasta mojar cada milésima de centímetro de tu glande.
Oh, aún mejor, es noche de sexo,
cuando te siento fresco, y dilatado.
Cuando nuestra juventud se traduce a hechos,
y cuando los mismos son dignos de merecerse
una histórica composición con los fragmentos de Kamasutra,
o aun mejor, a Afrodita.
Es noche de sexo, cuando nuestras manos rozan nuestros pechos
descubiertos y expuestos a las sensaciones del morbo.
Lo es, cuando nos declaramos la guerra y el amor mutuamente.
Es Sexo cuando te tomo y me tomas.
Es lujuria cuando con tu culo te jineteo en mis sabanas...sintiendo la fricción de la humedad de tus nalgas con mi húmeda entrepierna.
Es morbo cuando tus gemidos me alientan a seguir a pesar que hayas acabado en mi pecho, y lo hayas bañado de leche.
Es noche de sexo, cuando la noche cae y el día se asoma, y aùn sigo teniendote arriba y montandotè en las miles de posturas que crea mi cabeza.
Es noche de sexo, cuando mi verga no da màs y la hago estallar en tus labios...los cuales, se bañan de leche y se sumergen en tu saliba.
Es noche de sexo, cuando al terminar de leer esto, ya estàs caliente... Y es ahì cuando en tus sueños, te desnudo y comienzo a montarte en la pared, en la cocina, en tu trabajo...en donde estès, sin importar el momento, la hora ni tu sexualidad.

Suavidad de Marzo.


Delicias de aquellos jardines
recaen sobre la colcha,
que yace hùmeda,
sobre el piso.
Piso donde se funden
los grandes componentes
del fogoso estallido
del frenesì mañanero.
Orgasmos y seguidilla de sensaciones
Oh, pecaminoso placer,
me encandilas con tu sabor.
Solo quiero sentir de vos,
que mi pene a punto de delicia
està dentro de tì.

Juego de mañana.

Mi mano comienza a rozarme,
inevitable no sentir el calor
de la lujuria
caer sobre mí.
Seguidilla de sensaciones
se encuentran en el purgatorio,
donde renace el descubrimiento.
Siento como crece,
crece hasta ponerse rigido, y
hacerme enloquecer...
Pienso en tí, pienso en tu grande
y delicioso fruto,
y me enloquezco aún más.
Quiero todo, todo de tí,
que rebalse desde mis labios
hasta caer en el piso
No lo aguanto, no lo soporto,
y es ahí, cuando acabo por completo.

Primos II


Bueno, lo había hecho. Había planteado la cuestión y había sido aceptado. Y a causa de ello, había desencadenado un mar de problemas. Pero en cuanto termino la cena, no dude en seguir infringiendo la ley. Susurramos un juego al oído y te tome de la mano, primo…y te lleve hacia mi refugio. Una casita de árbol en un viejo nogal a varios metros del piso. Era el lugar indicado para el incesto. O no?...Ciertamente, leer este tipo de cosas me hace contar mis experiencias con mas lujuria.
Nuestra charla comenzó.
- Es mejor contigo que con ningún otro, Fran.
-OH, vamos. Ya sé que nuestros juegos se han convertido en necesarios.
- ¿Que puedo decirte? Mi pija ya esta dura y espera a ser devorada por esa boquita petera que tenès.
- Puedo decirte, primito…que tus pajas no las ha hecho nadie mejor que vos.
- Pues, putito…agarrate…porque te violo.
Y así fue, se abalanzo sobre mí y nuestros pantalones comenzaron a abultarse mientras nuestras lenguas se mataban entre ellas.
No se pueden dar una idea de lo excitante que es cometer este tipo de encuentros. Aún mas excitantes cuando sabes que estas a un paso de ser descubierto.
Y así comenzamos a chuparnos bien la pija en un interminable 69 que duro varios minutos hasta que ambos no pudimos más.
Sentimos como nuestros orificios comenzaban a dilatarse y el deseo de ser penetrado no se hacia esperar.
Primero fui yo, quien era cojido intensamente por la verga de mi primito. Ese machito tan lindo, tan sexy, con su carita picara que tocaba mi cintura con fuerza para metérmela cada vez mas adentro…mientras su cara dejaba caer sus gotas de sudor. Y yo me sentía el diablo, sacando de mí los demonios.
- Ohhh, si…voy a acabar, dejó escapar entre sus gemidos. Y ahí tomé su verga y la acerque a mis labios y los bañe con su leche caliente.
Se rió picadamente, y me besó…tragando todo el semen que contenían mis labios en ese momento.
Y cuando se relajo, ahí tomé partido. Lo penetre como si fuera el diablo, digno de cobrarse victimas.
Nos deseábamos, y no permitíamos que nuestra sangre nos impidiera gozar del sexo. En fin, ambos éramos pecadores, y nos encantaba…tanto como para cojernos sin cuidarnos, depositando en nosotros la confianza de la fidelidad.

Amnesia


Y esa mañana, turbia...con pizcas de oscuridad, dibujo una realidad.
Una realidad manchada de amnesia, o de sinopsis, pero al fin, era una realidad.
Ya no divagaba con mis confusiones, ni mi ideales.
Esa mañana, sentado en la fría y poco uniforme roca serrana...traté de alzar mi vista en el aire, y señalar mi hogar. Pero fue ahí que descubrí, que mi hogar solo eran 3 pisos de materiales y concreto...puesto, que, ni a más de 300 metros de altura, pude sentirlo hogar.
Dejé escapar mi lágrima forzando las pocas ganas de reír. Pero esa mañana, entendí que yo estaba solo, pero que mi soledad y yo eramos mas sanos que todo lo que me rodeaba en ese momento.
Recordé momentos con mi mamá, a la cuál la quiero mucho...recordé momentos de mis hermanos, los cuáles reí picara mente, pero recuerdos de mi papá, solo tuve sus ofensas, su adicción al trabajo, a su ego interminable, y a sus ganas de joderme la vida.


Cultura B

















Feroz epidemia mediatica que me atrapas y me impides ser feliz.Basta! Basta
de manipulaciones,de estética y de contornos,mi cuerpo es bello,no quiero
destrozarlo con estereotipos.Basta! Basta! Basta! Nunca màs, por favor!
Condicionamientos y Libres albedríos que hacen de mí, un alma infeliz. Hoy te puedo decir, adiós bulimia!...mi mente ya esta sana!

Las ciudades y los signos.

El hombre camina días enteros entre los arboles y las piedras. Raramente el ojo se detiene en una cosa, y es cuando la ha reconocido como el signo de otra: una huella en la arena indica el paso del tigre, un pantano anuncia una vena de agua, la flor del hibisco el fin del invierno. Todo el resto es un mudo, es intercambiable, arboles y piedras son solamente lo que son.
Finalmente el viaje conduce a la ciudad de Tamara. Uno se adentra en ella por calles llenas de enseñas que sobre salen de las paredes. El ojo no ve cosas sino figuras de cosas que significan otras cosas: las tenazas indican la casa del sacamuelas, el jarro la taberna, las alabardas el cuerpo del guardia, la balanza el herborista. Estatuas y escudos, representan leones, delfines, torres, estrellas. Otras señales advierten sobre aquello que en un lugar está prohibido: entrar en el callejón con las carretillas, orinar detrás del quiosco, pescar con caña desde el puente, y lo que es lícito: dar de beber a las cebras, jugar a las bochas, quemar los cadáveres de los parientes. Desde la puerta de los templos se ven las estatuas de los dioses, representados cada uno con sus atributos: la cornucopia, la clepsidra, la medusa, por los cuales el fiel puede reconocerlos y dirigirles las plegarias justas. Si un edificio no tiene ninguna enseñanza o figura, su forma misma y el lugar que ocupa en el orden de la ciudad basta para indicar su función: el palacio real, la prisión, la casa de moneda. Hasta las mercancías que los comerciantes exhiben en sus mostradores valen por signos de otras cosas: la banda bordada para la frente quiere decir elegancia, el palanquìn dorado, poder. La mirada recorre las calles como paginas escritas: la ciudad dice todo lo que debes pensar, te hace repetir su discurso, y mientras crees que visitas Tamara, no haces sino registrar los nombres con lo cuales se define a sí misma y a todas sus partes.
Còmo es verdaderamente la ciudad bajo esta apretada envoltura de signos, qué contiene o esconde, el hombre sale de Tamara sin haberlo sabido. Afuera se extiende la tierra vacía hasta el horizonte, se abre cielo donde corren las nubes. En la forma en que el azar y el viento dan a las nubes, el hombre ya esta entregado a reconocer figuras: un velero, una mano, un elefante...

Las ciudades sutiles


Si Armilla es así por incompleta o por haber sido demolida, si hay detrás un hechizo o solo un capricho, lo ignoro. El hecho es que no tiene paredes, ni techos, ni pavimentos: no tiene nada que la haga parecer una ciudad, excepto las cañerías del agua, que suben verticales donde deberían estar las casas y se ramifican donde deberían estar los pisos: una selva de caños que terminan en grifos, duchas, sifones,rebosaderos. Contra el cielo blanquea algún lavabo o bañera u otro artefacto, como frutos tardíos que han quedado colgados de las ramas. Se diría que los fontaneros han terminado su trabajo y se han ido antes de que llegaran los albañiles; o bien que sus instalaciones indestructibles han resistido a una catástrofe, terremoto o corrosión de termitas.
Abandonada antes o después de haber sido habitada, no se puede decir que Armilla esté desierta. A cualquier hora, alzando los ojos entre los cañerías, no es raro entrever una o muchas mujeres jóvenes, espigadas, de no mucha estatura, que retozan en las bañeras, se arquean bajo las duchas suspendidas sobre el vacio, hacen abluciones, o se secan, o se perfuman, o se peinan los largos cabellos delante del espejo. En el sol brillan los hilos de agua que se proyectan en abanico desde las duchas, los chorros de los grifos, los surtidores, las salpicaduras, la espuma de las esponjas.
La explicaciòn a que he llegado a está: de los cursos de agua canalizados en las tuberías de Armilla han quedado dueñas ninfas y náyades. Habituadas a remontar las venas subterráneas, les ha sido fácil avanzar en su nuevo reino acuático, manar de fuentes multiplicadas, encontrar nuevos espejos, nuevos juegos, nuevos modos de gozar del agua. Puede ser que su invasión haya expulsado a los hombres, o puede ser que Armilla haya sido construida por los hombres como un presente motivo para congraciarse con las ninfas ofendidas por la manumisión de las aguas. En todo caso, ahora parecen contentas esas mujercitas: por la mañana se las oye cantar.

Las ciudades y el deseo.


De dos maneras se llega a Despina: en barco o en camello. La ciudad se presenta diferente al que viene de la tierra y al que viene del mar.
El camellero que ve despuntar en el horizonte el altiplano los pinàculos de los rascacielos, las antenas radar, agitarse las mangas de ventilaciòn blancas y rojas, echar humo las chimeneas, piensa en un barco, sabe que es una ciudad pero la piensa como una nave que lo sacara del desierto, un velero a punto de partir, con el viento que ya hincha las velas todavìa sin desatar, o en un vapor con su caldera vibranco en la carena de hierro, y piensa que todos los puertos, en las mercancias de ultramar que las grùas descargan en los muelles, en las hosterìas donde tripulaciones de distinta bandera se rompen la cabeza a botellazos, en las ventanas iluminadas de la planta baja, cada una con una mujer que se peina.
En la neblina de la costa el marinero distingue la forma de una giba de camello, de una silla de montar bordada de flecos brillantes entre dos gibas manchadas que avanzan contoneàndose, sabe que es una ciudad pero la piensa como un camello de cuyas albardas cuelgan odres y alforjas de frutas confitadas, vino de dàtiles, hojas de tabaco, y ya se ve a la cabeza de una larga caravana de lo que lleva el desierto del mar hacia el oasis de agua dulce a la sombra dentada de las palmeras, hacia palacios de espesos muros encalados, de patios embaldosados sobre los cuales bailan descalzas las danzarinas, y mueven los brazos un poco dentro del velo, un poco fuera.
Cada ciudad recibe su forma del desierto al que se opone, y asi ven el camellero y el marinero a Despina, ciudad de confìn entre dos desiertos.

Sabor a Mujer!




En aquel ascensor nos miramos, y parecíamos dos almas fusionadas en un solo objetivo.
Dar placer, transformar nuestras hormonas en dos imanes de mutua atracción.
Y ciertamente, empezabas a despertar mis deseos mas prohibidos, ya que, nunca había probado la exuberancia femenina.
Tu silueta, humedecida por nuestros códigos indirectos…comenzó a repetirse una y otra vez, hasta despertar en mí, esa locura salvaje.
Al llegar al piso 11, donde tu te bajarías, te tome con impulso de tu cintura, te voltee hacia mi, y te empecé a besar tu cuello, tu mentón, tus labios, tu oreja…mientras vos, solo gozabas y gemías, como llamado a Lucifer para que viniera por ti.
Comenzaste con tu mano a acariciar mi bulto, que crecía con exorbitante ritmo.
Apreté el botón de la terraza, y bajamos en ella.
Te apoye sobre la pared, tome tu falda, introduje mis manos en ella, y saque tu tanga roja, mientras sentía tu humedad interior, la cual, debo confesar me excitaba aún mas.
Y una vez que tu clítoris estaba al descubierto, comencé a sentir como mi dedo era devorado por tu órgano…entre tus gemidos, buscaba encontrar tu punto g para hacerte acabar y que largaras ese líquido para mí. Sí, esa actitud de perrita me calentaba, y quería vengarme de vos. Porque si algo que me excitara más, es que siendo gay, estaba dándole placer a una mina.
Con mi lengua, comencé a humedecer ese agujero tan humedecido y enrojecido, para luego introducir mi pene, y comenzar a penetrarte.
Podía sentir como tu calor se elevaba, como tus manos apretaban mi espalda, mientras mi pija gorda y dura se llevaba cada gota de líquido que desprendías…
Deseabas gritar, pero sabias que esa noche, yo era tu lucifer y que te estaba consumiendo en mi lujuria, y que el morbo crecía aun mas…éramos compañeros de facultad, aun siendo gay, nos estábamos comiendo y deseaba seguir cojiendote, sentir como ese clítoris chupaba mi pija, y como mi leche se llenaba toda.

Paginas de Noche

Delicias terrenales, sucumben en el semental e insaciable umbral de aquellos emprendedores de la noche.
Gotas de parafina, recorriendo cada hebra de dermis, en la cual,
se depositan tus letras de vida.
Calles oscuras, donde tu alma camina marchita. Marchita las rosas
de tu mesa, que reflejan el descuido de tu vida.
El descuido que unos cuantos billetes traen a tu vida, al ser devorado, usado por las presas marketineras que hacen de vos, un precio.

Psiquis


Aquella noche, de mi mente
salieron todos los fantasmas
se apoderaban de mi
extensa susceptibilidad.
La fobia comenzò
en forma descendente,
empezò a salir
desde arriba hacia abajo.
La depresiòn, en forma
contraria, desde el cuerpo
hasta la mente.
La inseguridad, desde un
costado hacia el otro.
El miedo simplemente
saliò de mi
con solo pestañar.
La ira, se comporto de
igual forma,
solo que con una sonrisa.
Mi mente està limpia,
limpia de todo ese pasado
que la destruyo estos años...
Hoy miro tranquilo,
sin importar lo que
haga mi insconsciente,
pues lo reprimido,
aquella noche,
simplemente
se extinguìo

Historias de la fragilidad.

Las historias a veces deben esperar su turno para ser contadas. Durante meses callé mis secretos. Secretos que examinan las inevitables humillaciones que trae la fragilidad sexual. Y el elegir un camino que significaría sacrificar los mandatos familiares y del pueblo.
Una infancia marcada por el rechazo de la gente, una fuente de deseos auto suicidas, también carne de trémula… era la gran fuente motivadora para mutar en una estela perfecta de deseos y locuras, un delirio para tapar los vacíos. En este ambiente, el que conserva belleza, personalidad y diferencia, parece consagrarse como el estereotipo perfecto.Ser deseado…estar rodeado de cuerpos desnudos y que ellos me desearan y me trataran como su muñeco sexual.

Delicias de Febrero.


Una gran gota de sudor cae sobre el vaso de ginebra. Ese vaso que esta apoyado justo en la mesada…el calor de esa cocina parecía aumentar cada vez a tiempo incontrolable…es que en una noche de verano agobiante, nada mejor, que llamar a la delicia terrenal.
Nuestros cuerpos, a medio vestir, solo por unos ajustadísimos boxer, en esa fría mesada de mármol...eran la perfecta ocasión. Nuestros juegos comenzaron de a poco…
Tomaste una frutilla, la mojaste con tus labios, y suavemente, como gota que cae, la llevaste hasta mi pija dura y erecta…la metiste entre tus dientes y mi glande, y empezaste a comértela, junto con mi bulto, que producía un cosquilleo que parecía matar. El género débil no siempre es tan débil, y necesitaba tomar revancha de la situación…el calor, nuestros ardientes cuerpos y las gotas que caían de nuestros cuerpos, incitaban a buscar frescura…
Te di vuelta, y con mis manos, abrí tus nalgas, y comencé a mojártelo a besos, a lengüetazas…hasta sentir que estaba tan dilatado, como para introducir muy lentamente, licor de menta, y degustarlo con mi lengua.
Esa exaltación de la vitalidad de tu órgano era una culminación sexual de grititos y gemidos que pedían a gritos ser devorado con brutalidad y rapidez.
Nuestra lujuria era incontenible…ya una vez encendida, imposible de detener. El delicioso jardín de las delicias terrenales comenzaba una vez más a gestarse.
Te subí entre mis nalgas…apoyándote sobre la dura y fría mesada, logrando que tu cuerpo sufra un tremendo espasmo, contrastando con el hirviente estado de tu piel.
Tomé un poco de licor, y lubrique mi bulto, al igual que ese gran abierto y dilatado orificio, al cual en breve, penetraría con una fuerza digna de pertenecer a Sansón.
Mi cuerpo, bañado en sudor, salpicaba gotas para todos lados...el tuyo, solo se dedicaba a sentir como mi leche acababa dentro y ser testigo de una seguidilla de grititos picaros.
Nos miramos…sonreímos…nos besamos, y nuevamente, volvimos a cojer…hasta que cayo la noche, y con ella la frescura de la lluvia…y con la lluvia, nuestros cuerpos se abrazaron, y acompañaron desde la ventana, el fenómeno caer.

Hechos inquietantes


El vicio consistente en el apetito desordenado de aquellos deleites carnales empezaba a hacerme sentir pudor, una vergüenza imposible de traducir en estas líneas.
Sentado, en aquel viejo baño, no pude no entristecer…no por mi colección infinita de la vergüenza, sino por lo que veían mis ojos… el agua blanca, pura…de aquel inodoro…coloreada por aquellas gotas rojas intensas, que caían de mis nalgas apenas enrojecidas. Una escena que comenzaba a corromper la pureza, advirtiendo que la niñez empezaba a morir dentro de mí. Un producto de aquel encuentro que se estaba gestando entre esa bestia y mi cuerpo. Esa pequeña porción de mi cuerpo, que había cometido, de nuevo, el pecado.
Me sentía sucio, aislado…pero a la vez, algo crecía en mí, que me motivaba a seguir aguantando ese fuerte dolor causado por la poca dilatación de mis nalgas…sumada a esa rígida y erecta penetración, que con brutalidad, hacia crecer en mí las ganas de seguir con ese pecado. Empezaba, en fin, a conocer el morbo. Un morbo, del cual me enamoraría, y se convertiría en mi mejor amigo y amante.
Me sequé las lágrimas, sonreí al espejo, y seguí caminando hasta la cama, donde él me esperaba con su pene duro y erecto, para seguir haciendo de mi, su juguete sexual.

Inicios


En cuanto salí de esa habitacion, sentí una verguenza indecible.
Sabía que lo que habia hecho, rompia la tradicion de mi familia.
Mi confusión, ya no era mas , que una red de serotonina y adrenalinas..
Mis labios apenas rozaron con los suyos, y un despertar mágico se deposito en mì.
Su cuerpo robusto rozaba con el mio, y sus manos tocaban mi verga crecida y a punto de
morir de deseo. El deseo de estar con un hombre ya no era un sueño de una noche de verano, estaba ahí en mis ojos...pero estando desnudo entre su cuerpo, la sensación de aislamiento, me vino de repente.
Cada saliba de su lengua, en la mìa , era un gusto distinto... sabores de un hombre. Un género desconocido por mì hasta entonces.

Oh, L´amour...


Una noche de perladas estrellas en la pampa húmeda de aquel pueblo, conocido como el callejón de los sueños quebrados, encontraba una profunda arma de seducción, que despertaría por entonces, el empleado de mi papá.
Nos comenzamos a besar en aquel zaguán, alejado de los galpones de la estancia familiar. Nuestras lenguas se golpeaban entre si, y luego esas mismas serian las que producirían tantas sensación en la cabeza de mi verga enorme y dura, que parecía estallar en cualquier momento.
Mi gauchito tenía una mirada viciosa sobre ella, parecía que tenerla cumpliría sus fantasías mas intimas. La besaba, la tomaba entre sus manos, y la babeaba hasta introducirla, lenta, suave, profundamente hasta comenzar rápida, veloz e imparablemente a succionarla.
Pedía entre dientes ser cojido, pero…no la común y rutinaria cojida. Deseaba que lubricara su orificio con mi baba, y luego, que tomara el rebenque. Y la punta del mismo, comenzara a penetrarte sin piedad. Entre grititos, gemidos y suspiros, saque con fuerza el rebenque, para sentir tu respiración agitada y no para no dejar de oír tu grito de dolor…ideal, para tomar mi partido. Si, no te ibas a liberar fácil de mi, gauchito. Si hay algo que deseaba con mucha pasión era ver como un paisanito se cojia a otro. Y eso, es lo que precisamente, iba a hacer.
Agarre mi verga tiesa, muy dura y la empecé a apoyar en tu orificio rojo intenso que parecía ser la apertura de un pasaje sin finales. Si, empecé a metértela muy pero muy rápido hasta hacerte suspirar y apoyar con tus manos sobre la mesada. Posición muy alentadora, para que mi verga entrara en toda su profundidad. Entre grititos y suspiros, agarra tu cuello y lo llenaba de besos. Te lo mordía, y con mis manos, apretaba tus tetillas, como si fueran frutos de mi sed lujuriosa. Mi pija no aguanto ver tu hermosura junto con la mía plasmada en aquel espejo paralelo a nuestros cuerpos. Acabe como nunca sobre tu culito apretado, que mojo toda tu espalda, y la hacia brillar junto a tu sudor.
Luego, nos acostamos sobre la alfombra de oveja que daba enfrente de la estufa, y solo procedimos a disfrutar del momento…pero de repente, una charla no pudo evitarse, y fue la de nuestro amor. Nuestro gran amor prohibido, pero que tenia que declararse…
- ¿Sabe, patrón, que me gusta mucho escuchar mi nombre? Cuando usted me dice Juan Emilio, yo me siento más cerca de usted…
- ¿Y ahora donde estas?
- Estoy en la cama con usted.
-¿Y? ¿Te parece que estas lejos de mi?
- Pero es otra cosa, patrón…
- ¿Por qué me decís patrón si recién me decías mi amado?
-Porque cuando hacemos el amor, siempre le digo amado pero después - se corta, me acaricia el vello de mi pecho, enrulado y castaño- después no puedo, por la cara que pone…
-¿Que cara pongo, Juan Emilio? No tengas miedo, quiero que me digas la verdad – levanto la cabeza como para obligarle-. ¿Entendiste? Quiero saber qué cara pongo después…
- Pone cara de que no lo hizo… Eso me parece a mí, y perdón… pero es eso si, sí, cara de que no lo hizo.
-¿Que no hice que?
- El amor, patrón…Cuando usted me hace el amor, yo siento que todo es verdad, porque usted es fuerte y cuando me agarra lo hace con ganas...Me hace doler el cuerpo con los abrazos, y porque su respiración me quema la boca, y porque usted en ese momento me dice cosas muy lindas.
Entonces, te levante sobre mi cuerpo acostado hasta sentir que tus tetillas me rozan el hirsuto pelambre de mi pecho.
Me miras con asombro, te sentís feliz al ser tomado por el hijo de tu jefe. Acomodas tu trasero como yo te he enseñado, agitas velozmente los muslos y te ahuecas entre mis piernas peludas. Y comenzas a jinetear, lentamente, hasta que comienzo a sentir que mi verga comienza a acabar en abundancia en tu cuerpo nuevamente.
Te duele…decime si te hago doler… te pregunto, con ternura. En el fondo, siento un gran amor hacia vos. Sos un joven de provincia, con rasgos aborígenes, de ojos negros…con una belleza de luna pampeana. Y sí, soy tu patrón. Mi padre, es tu jefe. Y yo, tu amante.
Sí, patrón, me duele un poquito, respondes con cierta picardía, la cual me fascina.
Te hago a un costado, y me tapas el cuerpo con la sábana. Decime, mi gaucho. ¿Vos me querès o me tenès miedo? ¿Que sentís conmigo?, te pregunto,-Yo lo quiero, le juro que lo quiero…Cuando usted me hizo el amor por primera vez, patrón, ahí me di cuenta que lo quiero. Usted me hizo conocer el amor. Usted fue, y es mi único hombre al que besé, con una sonrisa me dijiste en mí oído…pero… otra hermosa historia de amor termina como arte del destino, siendo una comedia manchada de tragedia. Ciertamente, dos ladrones que hacen al hurto son más que culpables que la sociedad legal que los condena. Nuestro amor fue amor pero en dos contextos imposibles. Vidas cruzadas que desdibujan su pagina biológica, en el cual lo único que esta escrito, es el animarse a mas. Juan Emilio, mi gauchito hermoso murió al cabo de unos días, y con su muerte, mi resignación. Nunca mas supe conocer el amor. Terrible pecado para otro paisanito que nunca aprendió a convivir con el desamor.

Manifiestos lujuriosos.


Quien diria que de aquel inocente e infantil cuerpo se convertiria en esa màquina de recibir placeres...Deseaba que me cojieran con fuerza, y que mientras se la chupaba,me tiraran fuerte del pelo,y me penetraran en seco, con aires de brutalidad. Queria una bestia,una fiera sagaz, capaz de cojer hasta el mas activo. Deseaba sentir toda su leche corriendo por mì. Nada era suficiente para mi sed. Queria brutalidad, sentir una pija enorme y caliente sobre mi. Y no lo soportè màs...mis sueños necesitaban acabarse. Ya no era Francisco, el chico correcto, era quien de verdad, tenìa que ser, este escorpiano que queria matar a todas sus presas a travès del sexo, volverlos locos actuando como una perra desatada en la cama. Mi cuerpo, oferta para todos aquellos curiosos. Y mi mente, experiencias morbosas para aquellos violadores.Sì, deseo ser violado continuamente, que me destrozen, sentir tirones en el pelo y que me ahogen chupando sus vergas. Era un callejòn de represiones que salian a luz, era un cuerpo curioso capaz de soportar hasta el hirviente chorreo de vela,que luego, quemaria parte de mi mano. Asi comienzan mis manifiestos,manifiestos de los cuales no pretendo cortar...Soy enfermo,si, enfermo de la lujuria,y lo disfruto tanto como un asesino al degollar a su victima con un garfio, y sentir toda su sangre caliente correr por sus piernas...asì me siento yo, al sentir violencia sobre mì.

Sòtanos salvajes.


Un sotano a medias oscuras, semiluminado por una pequeña vela.
Sòlo vos y yo, y la inmensidad del lugar cubierto por cosas en desuso. El colchon, y nuestros cuerpos sedientos de ambos.
Nos sentamos, y dejamos que nuestro pasado se dejarà convertir en lo que eramos esa noche de ayer.
Besos que bañan las sensaciones putas de los inagotables sedientos, caricias capaces de perforar el mas frio de los sentimientos.
Eramos dos hombres a merced de la pasion clandestina del lugar.
Nuestras caricias...lograron de a poco, que fuesemos bestias erotòmanas y que agarraramos de nuestros miembros y lo conviertieramos en nuestra sed.
Me tomaste mi pija, y empezaste a mojarla con tu lengua y a chuparla vorazmente...mientras con tus dedos me cojias a tiempo luz. Entre gemidos, suspiros y espamos, nuestras lenguas peleaban entre si. Lujuria bañada por los sementales residuos de los insaciables sexopatas de la noche. Criaturas salvajes dedicadas a encantarse y a violarse entre ellas.
No dudè, y con mis dedos tambien comenzè a violarte y a simular que fuese una cojida de verdad. Vos comenzaste a suspirar y a respirar agitadamente en mi oìdo. Fue demasiado, no lo pude soportar, comenzamos a pajearnos nuestras vergas duras y enormes. Mi cara era desdibujada por gotas de sudor, gotas consecuentes del deseo incontrolable de las bestias morbosas que a merced de la noche se deciden atraerse mutuamente. Te deseaba, me deseabas, y querìa cojerte hasta sentirla adentro tuyo, y crear una explosiòn de sementales lìquidos calientes recorriendo tus labios, tu cuello y cayendo tibiamente hasta tus pectorales.
Demonios enperderdinos que buscan cojerse, proyectos de morbosos que planean hacer de su cuerpo una frescura inalcanzable. Pero mi deseo ya era incontenible, y no pude resistirlo... tu cola estaba a la luz de esa vela que la iluminaba en magnitud, era como una manzana. Irresistible para no cometer el primer mordisco. Te abrì de gambas, y decidì meterte un dedo, asì comenzò a dilatarse de a poco, a poco, hasta quedar totalmente abierto. Y ahì tomo protagonismo, mi lengua. La cual decidìo humedecer cada centìmetro de abertura, para despuès, cojerte y cojerte y cojerte hasta hacerte gritar, suspirar, gritar, suspirar, hacerte transpirar y hasta ver venir tus múltiples orgasmos y espamos...te violaba, te culeaba hasta hacerte decir basta!...mis manos te recorrìan, te mimaban, y te pajeaba, para un lado, para el otro, hasta sentir como esa leche mojaba mi cara apenas seca de aquella noche explosiva.

Campus Prohibido.

Mezclar negocios con placer no es nada beneficioso, no?. Pero que pasaría si en vez de negocios es entrenamiento?. Buena pregunta para el ladròn que busca la ocasiòn de sus noches frìas. Antagonismos atravesados pero ciertos.
Aquel entrenador que rozaba mi cuerpo para enseñarme a ser un gran medio scrum, no fue màs que un incitador al desenfreno. Pero ciertamente, no se pueden imaginar lo que es ver un cuerpo marcado como el de èl, goteando gotas de sudor, y ver su boxer marcado por el mismo agua.
Pero ocurriò. Aquella tarde lluviosa despues de un devastador partido, decidì darme una ducha en el vestuario. Claro, fui el ùltimo en entrar, y todos ya habìan salido a sus casas. Menos alguien. Alguièn que podrìa en ese momento corromper las leyes de campo. Mi entrenador.
Sentìa como la lluvia de la ducha, rozaba mi pecho un poco velludo y como me refrescaba...pero de repente, una mano toca mi espalda, y se empieza a apoyar en mì. Era èl, dispuesto a obtener todo de su alumno, el cuàl sabia que lo deseaba y que todas las noches se pajeaba pensando en èl.
Pero desconocìa su bestialidad sexual...Agarro mi verga y se la introdujo rapidamente en su boca, y con una sed insaciable comenzò a chuparla una y otra vez, mientras con su dedo se penetraba. Claro, yo con mis 16 años entonces, era confusiones combinadas con placer. Era sentir la felicidad de tener un chupetìn pero que a la vez, te lo quitasen. Era mezclar agua con aceite, y sentir la pesadez, sentir que todo estaba mal. Era mi entrenador, al cuàl yo veìa todos los dìas. El entrenador que podìa ser mi papà, pero que sin embargo, era el que en ese momento, me estaba chupando la verga. Sentìa una seguidilla de orgasmos mùltiples que me erizaban la piel, capaces de hacerme volar sin alas. Era como un macho en celo que se apodera de las mentes en alzas. Era pasiòn, era lujuria. Era prohibiciòn y la disfrutaba.

Lecciones Orales I


Tu verga dura, enorme...parecìa que iba a estallar. Pero para un zorro, el estallido alienta a su ego. No me deje esperar, la tomè con mis manos, y comenzè a masturbarte. Primero, tomè mi mano, y sujetando tu bulto enorme, la llevaba para arriba y abajo... mientras tu cara era una colección sublime de sensaciones y emociones. Rociar la lujuria en tu cara, y acariciar tu semental residuos lograban en tì un adonis perfecto. Era penetrar en el frio una gota de calor...era sentir ese quiebre tèrmico.Seguìa pajeando y pajeando, hasta que mi lengua empezò a luchar en una guerra de lenguas hacia tu frenillo. Ahì tuviste tu primer orgasmo, ohhh siii, putooo...me estas matando! jajaja, bien hecho, me incitaste a que siguiera, pero esta vez peor...agarrè mi mano invertida y comenzè de nuevo, para un costado, para el otro. Ahì la devoré con mi boca y seguià tocandotè hasta ver como tu leche, mojarìa todos mis labios, y mi cara. Quieroo leche, dame leche, acabame papito! frases que alentaban a que su semental fluido cayera sobre mi rostro y saboreara mi lengua.

Asfixia acida


Sientes como la ira te invade...consideras al màs tranquilo, una arma militar de doble filo. Filos berretas, filos de antares...
Filos baratos, barnizados de sangre. Pero es así. La ira sexual, no es màs que un morbo letal. Oh, pecados en el abismo, que faltan cometer. Loco que hace a su presa.Oh calumnia por doquièr. Pecar se trasforma en placer, y placer en dolor.
Como morir cuando aùn te quedan màs y màs muertes por cometer. Como puede morir si cuando atrapa a su presa, tras una cojida brutal, la toma por el cuello y apreta su yugular...es el juego de la asfixia eròtica. Bastardo pecado capital, pues lujuria demente, loco demente. Y sentir como el àcido quema tu piel es uno de los recuerdos que ponen frente a esta demencia. Pues yo sentì como mi novio, tras una locura bipolar, me tirò àcido en mi cara, y cada folìculo de mi barba
comenzò a arder...ese es el mejor recuerdo y enseñanza de la ira. Sentirte victìma.

Utopico


Calmar y calmar, como si eso fuera tranquilidad. Mas bien, un frente irònico contra la ira.
Dos grandes enemigos me dominan por una legalidad absurda. Dos grandes conexiones filiales, son un obstaculo permanente que, no se ira jamas. O quizas, si al menos, accidentalmente, ocurriese que caen muchas pastillitas de raticida en su coctel diario. O mejor aun, morir apuñalados, quemados por acido. Ja. Ya lo hubiera hecho si es el sentimiento lo que no me frenara. Adn mezclado con dolor, con tristeza es aùn peor. Porque sientes la necesidad de cortar esa cadena pero a la vez, te une esa necesidad. Y se crea una retroactividad de la que no puedes despegar. Como la rata devora a sus presas, como el perro devora a su rata...es dificil escapar.
Agarrar una maleta, colgar y arrojar mis ropas, y volar en la ilusiòn del ocaso iluso. jajaja, soñar con Utopia es soñar contra una pared. Si Tomas Moro hubiese existido hoy, me pregunto hubiera existido Utopia? Ya no quiero ser un utopico iluso, porque soñar con una familia es soñar con algo que no es familia. Entendi que el sueño que persigo esta a miles de kms luz. Y que si quisiera alcanzarlo,tendria que entregar mi vida en un viaje tonto.
Que tonto es soñar, que tonto es conservar una esencia, que tonto fue este puto al pensar que iba a poder soñar con una familia que lo acepte.
Solo quiero morir, y desplegar mis alas en el mundo 27 de los artistas muertos. Solo quiero llorar.
Solo quiero abrazar la luna y llorar en ella, y juntos brillar hasta mi muerte cosmica.


Manifiesto


Mi dulce obsesiòn, empieza cuando decido recorrerte a lenguetazos por tu pecho,
y empiezo a ver tus multifaceticas transformaciones gestuales.
Oh, la lujuria es un pecado del cual no pudo convivir, pues ella me domina. Y ciertamente,
amo ser dominado y dominar. Asì cuando ves como el rebenque pega duro en la curtiembre del novillo, asì desearìa ser cojido. Suave brutalidad que incita al morbo. Un deseo que me lleva a apoderarme de vos.

Primos


Una noche oscura...una noche perfecta para el pecado. Aquella luz encendio mis deseos de venganza, de quebrar lo impuesto.Dos primos, en pleno crecimiento, mezcla hormonal, y confusiones.Su cara llana, sus ojos encendian cierto deseo...al cual no pude resistir. No lo dudè, tomè su mano, y nos escondimos en una guarida, en aquella guarida compartida por ambos. Te apoderaste de mi boca, humeda y volatil mientras, la noche pintaba con lujuria su duodecima noche de enero. Pecado? Incesto? lo sabia, sabia que jugaba con fuego, pero no me interesaba. Solo queria estar con el, lo amaba, lo deseaba, me encendia sensaciones confusas pero intrigantes. Y la noche culmino con nuestro amor...su cuerpo desnudo, rozaba el mio, y en un brutal acto de pasion, los dos nos hicimos del otro.

Dulce Venganza


¿ Què pasarìa por tu mente si recibes un video con tu novio, tu amante y tu ex,juntos teniendo sexo?.

...pues mi venganza asì ocurrìo. Vos, rata inmunda, te convertiste en la mancha que estorbaba en mis dìas. y aùn asì lograste destruìrme como persona. Le contaste a mi familia sobre mi condiciòn, me abusaste, me corrompiste. Pero quedate tranquilo, que el abismo està solo reservado a los perversos y a los dementes. Claro que vos, ya no sos un demente, sos un ente.
Mi venganza tomò morbosidad...y placer. Juntè a tu novio y a tu ex y juntos nos embarcamos en una aventura sexual: el exhibicionismo.
Prendimos una camara...y decidimos esta venganza.
Juan, un jugador de rugby, alto, carnoso, musculoso. Uriel, un psicològo hermoso con una gran imaginaciòn. y yo, un escorpiano muy morboso. La fòrmula perfecta estaba en marcha.
Un juego de tres, una exquisita carta de placeres. Sementales placeres manchados con adrenalina, venganza y guerra.

Mientras la camara filmaba nosotros...

Tomè a Juan y a Uriel y los hizè besar entre ellos, mientras yo bajaba sus boxers y me pajeaba con sus vergas jugosas.
Uyyy...dioss, eran esas caras, esas respiraciones cortadas las que me calentaba aùn màs...
Luego, Juan bajò hacìa mi, y empezò a juguetear con su lengua en mi bulto...mientras yo a èl le penetraba un dedo, luego dos, luego tres...y de repente, la verga de uriel era devorada por ese culito jugoso y dilatadooo...Uhh, se sentìa por parte de èl...ese dolor se combinaba con deseo y con ganas de seguir. Mi cara, era la combinaciòn de morirme de placer y de calentura...deseaba penetrarlo y arrasar con todo su cuerpo. Uriel me miraba y me deseaba.Sabìa que ambos querìan todo de mì. Y no me hizè esperar...Corrì en la cama hasta alcanzarlo a Uriel, y por detràs comenzè a penetrarlo yo tambièn.Primero suavemente,pero luego, màs fuerte y màs fuerte, hasta hacerlo gritar y acabar desaforadamente. Esa noche era la màs loca de mi vida, era una fantasìa reprimida, pero que se estaba gestando. Y nuestras caras, dignas de compararse con la sonrisa de un nene cuando tiene en su mano una golosina, se contagiaban de nuestro cuerpo, tan relajado como si hubieramos salido de un sauna. Me acostè en el colchòn.Y Juan se me tiro encima. Empezò a morderme las tetillas, a mojar mis pezones...y a cojerme con su mano. Uy, see. Creì que me morìa, como si Lucifer se apoderara de mì en ese trayecto y produjerà en mì los mil y un exorcismos. Si, Uriel... Lo deseaba...Los deseaba... Yo ya era presa del sexo, era preso de la lujuria. Y ahì en seco, Uriel metìo su pija en mi culo super dilatado junto con la de Juan. Dos machos me penetraban y yo deliraba de placer...mojaba mis labios, lo rozaba en mi tetilla, lo pasaba por mi cintura, por mi bulto...morìa, gemìa y volvìa a agonizar de placer. uy sì...empezaron a meterse mi pija en su boca...y a pajearla con sus labios. No lo pude resistìr màs...me vine en seco. Mi leche mojò la boca de ambos. Y Uriel, morboso, como yo..agarrò mi pija y se la llevo a su boca, saboreando cada gotita de semen que quedaba en mì. Sòlo respirò fuerte y empezò a cojerse con sus propios dedos. Juan pajeandosè sin piedad solo cerraba los ojos y yo, con una sonrisa incomparable habìa logrado golpearte donde màs te habìa dolido, en el sexo. Tu novio, yo, tu amante y tu ex habìamos tenido una noche digna de contarse. Te peguè duro, rata. Aprendiste que conmigo sòlo se hace el amor o la guerra.

Luego, el video fue visto por la rata y simplemente desapareciò de nuestras vidas.



Intenso Enero!


Noche que hace a la ocasion, ocasion que hace al ladron.Una noche, en la cual, nuestras sabanas se mancharon de pasion y se tiñieron de sudor y de lujuria.Recuerdo que apenas cubrias tu enorme pecho con un par de vellos y que tu exitante silueta se hacia desear.Recuerdo cuando me tomaste por atras, y comenzaste a desnudar mi pecho, por entonces, cubierto por una remera.Tu lengua comenzo a recorrer cada centimetro de mi pecho velludo, hasta caer en la media cadera, donde con tus dientes desprendiste mi jean, y tus labios se apoderaron de mi viril organo.Seduccion indescriptible, sensacion de aquellas, en las que senti que el viento de una brisa de verano rozaba mi cuerpo y lo erizaba a tal punto de ponerme la pìel de gallina.Golpes de frio, golpes de calor, lo que me producias con tu lengua en aquella zona tan sensible y tan vulnerable a la pasion.Veia y admiraba tu mirada hacia mi, donde tu boca ocupaba su espacio en mi miembro.No dudaste y me tomaste con tus manos y me introduciste en tus sabanas blancas de seda.Me tiraste en el suave colchon sommier que tenias y mi cuerpo desnudo, en contraste con esas suaves y blancas sabanas...lograban una fotografia viva real, increible...Tù, abriste tu cuerpo al ponerte de cuclillas y nuestros cuerpos se apoderaron, en una guerra de calor, de orgasmos y de pasion.Oh, era como cuando muerdes un hielo, esa sensacion que toca todos tus nervios,Era como cuando una pequeña gota de helado roza tu tetilla en una playa, en un verano caluroso...Eras unico, eras la gota de color que le aportabas a esas sabanas. Eras ese macho en celo que se apoderaba de su presa en procreacion.Eras sensualidad, eras lujuria, eras pasion.

Callejones sexuales.


Corrì con la esperanza de esquivarte,
pero era en vano...estabas ahì,
con esa mirada penetrante, con tu
cuerpo ofertando sexo, tocando tu
bulto,invitando al morbo a llevarse otro punto.
Me agarraste a la fuerza, y me apoyaste contra la pared
de aquel frio callejòn.
Agarraste uno de tus dedos, lo chupaste y con ese mismo,
humedecìas mis tetillas, bañandome de pasiòn, y provocando
en mì, una respiraciòn casi insostenible.
Ladròn que hace a la ocasiòn, con tu fuerza, me volteaste
de lado que mi espalda te diera frente.Oh,siii, sentì esa respiraciòn
tan carnal clavada en mi cuello, sentìa tus besos, tu barba, sentìa que
en cualquier momento podìa venirme en seco contra aquella frìa pared de metal.
Oh, Oh, Oh, eran tus manos las que motivaban mi bulto, mi lìbido. Era un orgasmo sin comienzo ni fin, era sentir una agonìa sexual cautivadora.
Asì con una brutalidad morbosa,me desnudaste y me penetraste en seco en el comienzo de esa madrugada.Oh,por dios...oh, si supieras como ese calor corrìa dentro mìo...era sexo, era morbo, pero del bueno...

Paisanito. 11:33 18/01/08

Refresco dulce.


Suaves goteos de azùcar
mezclados con jugos de la pasiòn
caen por mi barbilla hasta tocar piso;
donde el frio de cada gota, en cada centìmetro
de ellas, refrescan mi cuerpo,
erizando mis tetillas, y colocandomè
en un orgasmo que no tiene fin.

Verdades encontradas

Para amarse a uno mismo, el cuerpo tiene una condiciòn: Quiènes buscan la verdad, merecen el castigo de merecerla.
Si la verdad tiene remedio,¿ por què la queja?. Si no lo tiene, ¿ por què la queja?.
Es necesario quizàs sentir el horror de sì mismo para conocerse a sì mismo.
13.58 pm 16/01/08
fran.

Historia de Ladrones


Ladròn de la ilusiòn que no gobierna nada;
Ladròn de pecados aùn no cometidos;
Ladròn de estereotipos no concebidos;
Ladròn de la ocasiòn, del ocaso
que nunca hubo, ni nunca existiò.
Ladròn de cuerpos en celo que no celaron;
Pues te caeràs una y dos veces en el mismo
lugar y aún así seguiràs creeyendo que es piso firme.
Sientes una brisa, y es la paz, que sientes de haber dejado
atràs los calvarios mìsticos de tu pasado.